El terror corporal cruza con el universo de DC en Clayface, según contaron el director James Watkins y el actor Tom Rhys Harries en una conversación publicada por la revista Entertainment Weekly. La película sigue a Matt Hagen, un actor en ascenso cuya vida se derrumba tras una desfiguración, y convierte esa caída en una mutación marcada por la rabia, la pérdida y el intento de recuperar su vida.PUBLICIDADClayface plantea la transformación de Matt Hagen desde un cruce entre daño emocional, terror corporal y recursos físicos de rodaje. Watkins y Rhys Harries explicaron que la película se apoya en prótesis, efectos prácticos y una Gotham marcada por corrupción y oscuridad para mostrar cómo el personaje pasa de la desfiguración a una pérdida gradual de control sobre su identidad.Watkins situó el arranque del conflicto en la caída de Matt y en su encuentro con Caitlin Koch: “La película trata sobre un intérprete prometedor, Matt Hagen, interpretado por Tom, que es una estrella en ascenso”.PUBLICIDADLa película Clayface sigue la caída de Matt Hagen tras una desfiguración que lo empuja a la rabia, la pérdida y la mutación (Créditos: DC Studios)“Le suceden cosas malas. Le cortan la cara y queda desfigurado, y su vida se desmorona”, añadió el director a Entertainment Weekly. Sobre Caitlin, precisó: “Ella intenta ayudarlo a arreglarse, tanto por dentro como por fuera”.Rhys Harries apuntó que la relación entre ambos se mueve por varios registros a la vez. “La relación entre ellos es muy interesante, ya que cruza muchos tipos diferentes de… relaciones”.PUBLICIDADWatkins también adelantó que un tercer vértice altera ese equilibrio cuando entra en escena el personaje de Max Minghella, un policía de Gotham, prometido del personaje de Naomi Ackie. “Cómo se cruzan sus caminos es probablemente la clave emocional de toda la película”.Para Rhys Harries, la transformación funciona porque parte de una experiencia reconocible y no solo del impacto visual. “El terror corporal funciona mejor cuando está vinculado a la emoción y a cosas con las que uno puede identificarse”.PUBLICIDADJames Watkins y Tom Rhys Harries explicaron que Clayface se apoya en prótesis, maquillaje y efectos prácticos para mostrar la pérdida de identidad del villano de Gotham (Créditos: DC Studios)El actor describió a Matt como alguien que superó una infancia dura y logró abrirse paso hasta convertirse en un actor en ascenso, antes de perderlo todo. “Eso lo empuja a una zona bastante primaria, casi instintiva”.Watkins llevó esa idea a un terreno más amplio y la vinculó con la reacción ante una injusticia. “Cuando sufrimos una injusticia, queremos justicia en cierto sentido, o queremos venganza”.PUBLICIDADEl director añadió que la tecnología que lleva dentro interactúa con ese estado emocional y activa impulsos primarios. Rhys Harries lo resumió así: “Él tiene una respuesta desproporcionada a las cosas que le ocurren”.Buena parte de esa mutación pasó por recursos físicos de rodaje, según relataron ambos a Entertainment Weekly. “Tuvimos muchos efectos prácticos y prótesis”, dijo Rhys Harries.PUBLICIDADTom Rhys Harries sostuvo que el terror corporal de Clayface parte de la herida emocional y de una experiencia reconocible para el personaje (Captura de tráiler oficial)El actor explicó que el maquillaje protésico alteraba su manera de moverse y de reaccionar frente a cámara. “Cuando estás en el set y no tienes… No tienes tu propio rostro, simplemente sigo mi instinto con eso”.Watkins señaló que esas capas no reemplazaban la actuación, pero sí obligaban a recalibrarla. “Tienes que medir tu interpretación, porque no es solo tu cara. Hay otra capa”.PUBLICIDADRhys Harries contó que necesitó adaptar incluso los gestos más pequeños para que atravesaran la prótesis. “Si una sonrisa está, digamos, al 30%, tenía que empujarla hasta el 80% para que se notara a través de las prótesis”.Ese trabajo incluyó lentillas y piezas dentro de la boca, y un margen físico de incomodidad que afectó la interpretación. El actor recordó que una lentilla mal ajustada le dejó casi sin visión durante dos semanas y que ese cambio terminó incorporado al personaje.PUBLICIDADJames Watkins afirmó que Clayface redujo al mínimo la pantalla verde y privilegió un método de producción práctico dentro del universo DCWatkins insistió en que el rodaje redujo al mínimo la pantalla croma. “Realmente no hubo mucha pantalla verde en la película. Fue muy práctico, muy real”.La película ubica a Matt como alguien que viene de los Narrows, la zona más dura de Gotham. Rhys Harries la definió como “la parte más dura de Gotham”.Watkins explicó que el equipo quiso construir una ciudad con estratos, corrupción y oscuridad, donde el personaje intenta obtener justicia sin conseguirla. “El sistema está en su contra”.Esa lógica también se trasladó al laboratorio de Caitlin, que el director quiso alejar de una estética futurista. “No queríamos que pareciera supertecnológica. Queríamos que se sintiera como algo que realmente podría existir en el mundo real”.El maquillaje protésico, las lentillas y las piezas en la boca modificaron la actuación de Tom Rhys Harries durante el rodaje de Clayface (REUTERS/Isabel Infantes)El método de producción siguió esa misma línea artesanal, dijo Watkins, con una lógica de película pequeña dentro del universo DC. En una secuencia ambientada en un baño montado aparte, el equipo agitó físicamente la estructura para que el actor reaccionara a un movimiento real, mientras unas tijeras se acercaban a su ojo en medio de la turbulencia.Rhys Harries citó además el cómic Arkham Asylum de 1989 como una referencia a la que volvía durante el rodaje. Watkins contó a Entertainment Weekly que ese trabajo con la mitología de Gotham también les sirvió para perfilar momentos menos obvios del personaje, como su presencia en la bañera.En ese tramo, la película sigue el punto en que Matt empieza a ceder terreno ante algo más oscuro, según el medio. La historia acompaña el paso de una alteración involuntaria a una fase en la que el personaje empieza a decidir qué hacer con ese poder, mientras su identidad deja de responder a una sola cara.