Urze ha aparecido ahogada junto a sus dos crías en Isso, una pedanía de la localidad albaceteña de Hellín. Era una de las dos únicas hembras reproductoras de lince ibérico, sobre un total de 20 ejemplares, que habitan en el núcleo de Campos de Hellín, según el último censo.
Los hechos ocurrieron en una balsa de riego con paredes estaban revestidas de plástico que no contaba con rampas de acceso u otro sistema que permita que un animal que se quede atrapado dentro de ella pueda tener una escapatoria.
Por eso, esta es una muerte “evitable” en opinión del fotógrafo que captó la tragedia, Juan Fernández Quilez, que en declaraciones a elDiario.es Castilla-La Mancha ha afirmado que el suceso le ha entristecido enormemente porque Urze representaba “la esperanza de recuperación de la especie” en la comarca.
Fernández cuenta que esta hembra de lince llegó hace dos años a la zona de Isso equipada con un collar de seguimiento. “Poco tiempo después perdió a su compañero, Libre, un macho que murió atropellado en la carretera cercana al territorio donde ambos se habían establecido”, explica el fotógrafo. Urze siguió adelante y consiguió sacar adelante la camada que llevaba en su vientre cuando llegó a la comarca. “Era un símbolo de esperanza, la prueba de que el lince ibérico volvía poco a poco a ocupar el lugar que nunca debió perder”.







