Carlos Bazarra | València (EFE).- Como unos Rolling Stones de la música electrónica, por su enorme influencia global y su capacidad para mantenerse en la industria discográfica y las giras mundiales, el dúo británico Pet Shop Boys ha demostrado en la noche de este jueves en València su particular pacto con el diablo para disfrutar de la pista de baile.

Con el concierto que ofrecieron en un abarrotado pabellón Roig Arena (10.000 personas, según la organización) dentro de su gira ‘Dreamworld’ de grandes éxitos, iniciada en 2022, Neil Tennant (72 años) y Chris Lowe (66) han repasado cuatro décadas de singles en una trayectoria donde hedonismo, melancolía, diseño, ironía, artes y nostalgia ligan su particular teatro de ensueño, baile y placer.

En una jornada marcada en València por la alerta naranja por calor y la calima, estos emperadores de la música electrónica más comercial gracias a la calidad de su pop electrónico, su dominio de las tendencias sociomusicales y la capacidad para innovar y crear escuela han vuelto a actuar en esta ciudad tras sus dos conciertos consecutivos de 2006 (también un 23 de julio) y 2007. Y el paso del tiempo se nota ya para todos, tanto en ellos como en su público, aunque afortunadamente se ha visto a muchas generaciones distintas.