Taipéi (EFE).- El Gobierno taiwanés condenó el jueves el anuncio, por parte de China, de dos días de ejercicios militares con fuego real en el estrecho de Taiwán, e instó a Pekín a «actuar con racionalidad y contención» y a «poner fin de inmediato a sus provocaciones militares y a sus actos de hostigamiento en la zona gris».

En un comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán subrayó que estas maniobras, que tienen lugar en los alrededores de la isla china de Dongshan, en la provincia suroriental de Fujian, constituyen una «flagrante vulneración de las prácticas internacionales» y entrañan un «elevado riesgo» para el tráfico aéreo y marítimo.

«China hace caso omiso de la aspiración compartida de la comunidad internacional a la seguridad regional y recurre unilateralmente a la amenaza del uso de la fuerza en las aguas circundantes al estrecho de Taiwán, generando tensión en la región y confirmando de nuevo su condición de causante de problemas», denunció el texto.

Fotografía de archivo del canciller de Taiwán, Lin Chia-lung. EFE/ Juan Pablo Pino

La cartera taiwanesa de Exteriores también pidió a la comunidad internacional que «condene al unísono» esta «conducta hegemónica» de China, que «altera gravemente el ‘statu quo’ y amenaza la seguridad regional», de acuerdo con el mismo comunicado.