Las lluvias más intensas ya quedaron atrás en gran parte del norte del país, pero el escenario de emergencia todavía está lejos de normalizarse. Ahora una de las principales preocupaciones de las autoridades se encuentra bajo la superficie. Los suelos saturados de agua, debilitados por un fenómeno inusual para una de las zonas más áridas del planeta, continúan generando condiciones propicias para remociones en masa, deslizamientos y la aparición de nuevos socavones.Las regiones de Coquimbo y Atacama concentran el mayor riesgo. En ambas se han multiplicado durante los últimos días los colapsos de caminos, hundimientos de terreno y cortes de conectividad provocados por la erosión del subsuelo, lo que ha obligado a mantener un monitoreo permanente de rutas, quebradas y sectores urbanos vulnerables. Hasta ahora, al menos 14 personas han resultado con lesiones producto de la formación de estos repentinos socavones que hunden el terreno saturado de agua.El último balance de Senapred da cuenta de la magnitud de la emergencia: 13 personas fallecidas, 3.664 damnificados, 1.405 albergados y 58.548 personas aisladas entre Atacama y La Araucanía. De las muertes provocadas por el temporal, al menos 6 ocurrieron en Coquimbo, mientras dos acontecieron en Atacama, y el resto, entre Valparaíso y La Araucanía. Coquimbo sigue siendo la región más afectada. Allí se registran además 843 damnificados, 644 personas en albergues y más de 40 mil aislados. Además, mantiene múltiples interrupciones de rutas por activación de quebradas, rodados y crecidas de cauces, junto con 44 viviendas destruidas y cerca de 5.700 con distintos niveles de daño. Atacama también enfrenta un escenario complejo. La región suma 540 damnificados, 468 albergados y más de 17 mil personas aisladas. En las provincias de Copiapó y Huasco persisten numerosos cortes de caminos y problemas de conectividad, mientras se contabilizan 50 viviendas destruidas y miles de inmuebles dañados o en evaluación.Coquimbo, 18 de julio de 2026.
Tras las lluvias, el peligro sigue bajo tierra: suelos saturados elevan el riesgo de socavones y deslizamientos en el norte - La Tercera
Aunque el sistema frontal comienza a retirarse de las regiones de Atacama y Coquimbo, expertos advierten que la emergencia está lejos de terminar. Los terrenos permanecen saturados, lo que incrementa la probabilidad de remociones en masa, derrumbes y nuevos socavones durante los próximos días.











