Emiliano Dibu Martínez regresó a su entorno familiar en Mar del Plata, al aire fresco de las Sierras de los Padres y el calor de su hogar.

Después de la exigente Copa del Mundo en la que la selección argentina llegó hasta la final, el arquero eligió refugiarse en su casa de campo para recargar energías antes de retomar su carrera en Europa.

En registros compartidos por Mandinha, su esposa, se aprecia cómo la familia disfruta del contacto con la naturaleza: se vio a Martínez junto a los niños recolectando leña y o pasando el tiempo al aire libre, pese a las bajas temperaturas.

Incluso en las tareas cotidianas, no dejó de lucir el camperón de la selección argentina.

La vivienda, adquirida recientemente y decorada bajo el criterio de Mandinha, quien es diseñadora de interiores, se distingue por una estética donde la madera y la luz natural predominan.