Explicativo Exclusivo suscriptores Pese a las acciones del Dagma y la CVC, la problemática tendría múltiples causas que aún están en estudio.En la vía a Candelaria, un grupo de personas protestó por los continuos malos olores que se han presentado. Señalan a una empresa, pero autoridades ambientales lo atribuyen a varias causas. Foto: Juan Pablo Rueda / EL TIEMPOPERIODISTA23.07.2026 17:08 Actualizado: 23.07.2026 17:08
Muchos caleños siguen sufriendo por los olores fétidos u ofensivos que desde hace varias semanas se perciben en zonas del sur, oriente y parte del norte de la ciudad. A pesar de lo compleja que resulta esta situación, el origen de estos hedores sigue siendo un tema con poca claridad y muchas hipótesis.Pese a las inspecciones y acciones adelantadas por las autoridades ambientales de la región, el misterio sobre la procedencia de las emanaciones continúa.Pese a acciones de entidades como el Dagma y CVC, los olores siguen presentándose. Foto:ParticularFalta de lluvias: la teoría más fuerteDesde la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) indican que los malos olores obedecen a una combinación de factores ambientales, hidroclimatológicos y de saneamiento. Por esta razón, consideran que "no pueden atribuirse a una sola causa, pero una muy probable es la ausencia de lluvias y la materia orgánica en descomposición dentro de los canales donde no está circulando agua de lluvia".«Uno de los principales factores es que el Valle del Cauca, y particularmente Cali, completa ya más de 40 días sin lluvias significativas. Esta condición reduce el caudal de los ríos y canales, disminuye la capacidad de dilución de las aguas y, sumada a las altas temperaturas, acelera la descomposición de la materia orgánica, favoreciendo la generación de gases como el sulfuro de hidrógeno y el metano, responsables de los olores ofensivos», explica Marco Antonio Suárez Gutiérrez, director general de la CVC.Desde la CVC impusieron medidas preventivas a una empresa refinadora de aceite. Foto:ParticularA este planteamiento se suma que ríos como el Cauca registran caudales inferiores a los promedios habituales para esta época del año, lo que «reduce aún más la capacidad natural de dilución de las cargas contaminantes que llegan a los cuerpos de agua»."En la ciudad existen aproximadamente 99.87 kilómetros de canales de aguas lluvias, distribuidos en 56 estructuras administradas y mantenidas por las Empresas Municipales (Emcali). Sin embargo, muchos de estos canales —que fueron construidos para conducir aguas lluvias— reciben de manera indebida aguas residuales domésticas. A esta situación se suma la disposición inadecuada de residuos sólidos y materia orgánica por parte de algunos ciudadanos, lo que incrementa los procesos de descomposición y la generación de olores", agrega el director general de la entidad ambiental.Asimismo, la entidad considera que este fenómeno puede presentarse en otros cuerpos de agua superficiales del área urbana y rural que reciben descargas residuales. Incluso argumenta que las condiciones meteorológicas, como la dirección y velocidad de los vientos, pueden transportar los olores desde distintos puntos hacia sectores específicos de la ciudad.Candelaria, otro de los municipios donde también se reportan malos olores. Foto:Juan Pablo Rueda / EL TIEMPO«La CVC mantiene un monitoreo permanente de la calidad ambiental y trabaja de manera articulada con las autoridades competentes para identificar las fuentes de emisión y promover las acciones necesarias para su mitigación. Asimismo, hacemos un llamado a la ciudadanía para evitar arrojar residuos a los canales y denunciar las conexiones erradas de aguas residuales, ya que la protección de nuestros cuerpos de agua es una responsabilidad compartida», concluye Suárez.No obstante, el funcionario señala que las inversiones en saneamiento que se vienen ejecutando —como el diseño de la segunda fase de la PTAR de Cañaveralejo y otras obras de infraestructura ambiental— contribuirán a mejorar la calidad del agua y a reducir este tipo de problemáticas en el mediano y largo plazo. LEA TAMBIÉN Medidas preventivas contra empresa señalada de producir malos oloresLa semana pasada, tras denuncias ciudadanas y recorridos de inspección, la CVC impuso una serie de medidas preventivas contra la firma Refinal S.A., ubicada en el corregimiento de El Carmelo, en Candelaria.«En desarrollo de estas actuaciones, la Dirección Ambiental Regional Suroriente impuso a la Refinadora Nacional de Aceites y Grasas S.A.S. (Refinal S.A.S.) una medida preventiva consistente en suspender inmediatamente toda descarga de aguas residuales domésticas y no domésticas, tratadas y sin tratar, hacia la subderivación 7.3 del río Fraile. En consecuencia, Refinal S.A.S. deberá cumplir la medida impuesta por la autoridad ambiental», indicó el comunicado de la entidad.Hay personas que han manifestado sentirse afectadas por los hedores. Foto:ParticularLa CVC precisó que esta decisión corresponde a una "actuación concreta adelantada en respuesta a las denuncias de la comunidad y a los hallazgos obtenidos durante las acciones de control desplegadas en el territorio". Asimismo, la corporación advirtió que realizará un seguimiento permanente al cumplimiento de la restricción.Por último, aclaró que, frente a los reportes en la ciudad de Cali, "no hay certeza técnica de que provengan exclusivamente de este sector", por lo que las investigaciones continúan. LEA TAMBIÉN Descartan que el antiguo basurero de Navarro tenga incidenciaEl antiguo basurero de Navarro también estuvo en el foco de las sospechas. El activista ambiental y exconcejal de Cali, Terry Hurtado, pidió que se investigara este antiguo botadero que, debido a la temporada seca, podría generar emanaciones.Según Hurtado, la intensidad del fenómeno de El Niño aceleró la problemática: "Llama mucho la atención que los olores se sienten en un radio perimetral al basurero de Navarro. Ese botadero a cielo abierto, cerrado hace más de 10 años, tuvo un tratamiento muy problemático. En el contexto de las altas temperaturas actuales, puede haber una activación de procesos microbiológicos que generen este tipo de gases, lo que incluso podría desestabilizar la estructura que hoy todavía está ahí".El excabildante recordó que estudios de la Universidad del Valle ya advertían sobre estos riesgos y señaló que desconoce si existen análisis recientes sobre el impacto en la salud de las comunidades aledañas.Desde el Dagma también adelantan inspecciones y operativos. Foto:DagmaAnte este panorama, la CVC, de manera conjunta con el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente – Dagma; la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos y Emsirva, realizó una visita periódica de control y seguimiento al antiguo vertedero de Navarro para verificar el cumplimiento del plan de cierre y clausura y las condiciones de seguridad ambiental del lugar.El recorrido estuvo enfocado en inspeccionar las condiciones actuales de la celda número 7, la última que se depositaron residuos antes de su cierre, y de los sistemas asociados al manejo de lixiviados.“Durante la visita se constató que los niveles de lixiviados se encuentran en condiciones normales, las piscinas de almacenamiento están en buen estado y la Planta de Tratamiento de Lixiviados opera a una tasa superior a la producción actual de estos líquidos. Estas condiciones, sumadas a la disminución progresiva de la carga orgánica de los lixiviados y de la producción de gases que se presenta con el paso del tiempo, permiten establecer que el antiguo vertedero no presenta actualmente indicadores que lo relacionen como fuente de los olores ofensivos reportados en la ciudad”, explicó Miguel Ángel Sánchez, ingeniero sanitario y ambiental y coordinador de la Unidad de Gestión de Cuencas Lili-Meléndez-Cañaveralejo-Cali de la CVC. LEA TAMBIÉN El funcionario recordó que el antiguo vertedero de Navarro se encuentra clausurado desde 2008 y que, desde entonces, se viene ejecutando el correspondiente plan de cierre y clausura. “En la medida en que pasa el tiempo, el lixiviado es menos contaminante y tiene una menor carga orgánica. En el tema de gases, también hay una menor producción con el paso del tiempo”, explicó.En el recorrido también evidenciaron la presencia de fauna, el manejo de aguas lluvias y la revegetalización.Durante el recorrido también se observó "presencia de fauna en el área, el manejo de aguas lluvias y revegetalización de los vasos y se verificó el adecuado funcionamiento de los sistemas de manejo y tratamiento". Desde la CVC detallan que la Planta de Tratamiento de Lixiviados tiene actualmente una capacidad de tratamiento superior a la producción de estos líquidos, lo que permite mantener controlados los niveles de almacenamiento.“La visita hace parte de las actividades periódicas de control y seguimiento que adelanta la CVC al plan de cierre y clausura del antiguo vertedero de Navarro. Inspeccionamos y verificamos el estado de las piscinas de almacenamiento de lixiviados, que encontramos en buen estado”, destacó Diana Palta, líder de la Planta de Lixiviados de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos – Uaesp de Cali.Más allá de CaliEste problema no solo se ha ensañado con Cali; municipios cercanos como Candelaria también padecen los hedores. Así quedó evidenciado en una reciente manifestación de sus habitantes para protestar por la situación.Mientras avanzan las investigaciones y acciones de las autoridades ambientales, lo único certero es que estos olores serían producto de una combinación de múltiples factores. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






