EEUU y Arabia Saudí han suscrito un acuerdo capital que permitirá el uso de tecnología y conocimiento estadounidenses para crear un programa nuclear con fines civiles en el país del golfo Pérsico. La decisión ha causado alarma por todo Oriente Medio y en los mentideros del poder en Washington.
Los términos del acuerdo no se conocen al detalle, pero las dudas estriban en la posibilidad de que Arabia Saudí pueda enriquecer uranio en el interior del país y las consecuencias que ello pueda tener para la proliferación nuclear.
¿De qué trata el acuerdo nuclear?
El documento busca satisfacer las “necesidades de energía” de Arabia Saudí, país rico en petróleo, según un comunicado del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright.
El plan económico del príncipe Mohamed bin Salmán dispone que el país emplee energía nuclear para generar electricidad y así liberar reservas de petróleo para aumentar las exportaciones. El acuerdo concede a las empresas estadounidenses un papel central para el desarrollo de la infraestructura, al tiempo que impediría que competidores como Rusia o China afianzasen su posición en el país.










