Actualizado Jueves,
julio
21:02El Congreso ha chocado frontalmente con el Gobierno tumbando por segunda y definitiva vez la senda fiscal dise�ada como paso previo necesario para la elaboraci�n de los Presupuestos de 2027, que ser�an los primeros y tambi�n los �ltimos de la legislatura puesto que el pa�s ha vivido desde hace tres a�os con las cuentas prorrogadas de 2023.La C�mara propina as�, coincidiendo con el tercer aniversario de las elecciones del 23-J, un golpe dur�simo al Ejecutivo, demostrando que no cuenta con una mayor�a suficiente para sacar adelante la que se considera la ley m�s importante, puesto que traduce en cifras su proyecto pol�tico para un �ltimo a�o de mandato que tras este varapalo tiene una alta probabilidad de derrumbarse de manera anticipada.La votaci�n se ha saldado con el mismo resultado que cosech� en el primer intento, hace una semana. PP, Vox, Junts y UPN han mostrado su rechazo -en total 176 noes- superando as� el list�n de la mayor�a absoluta; los cuatro diputados de Podemos y la diputada de Comprom�s, adscrita al Grupo Mixto, �gueda Mic�, se han abstenido, en tanto que PSOE, Sumar, PNV, EH Bildu, ERC, BNG y CC -166 esca�os- han votado a favor.Con esta segunda votaci�n se cumple lo establecido en la ley que prev�, en caso de que la senda fiscal sea rechazada por el Congreso, que el Gobierno presente una nueva propuesta a la C�mara. En esta ocasi�n, opt� por remitir la misma. Tras este segundo voto en contra, el Ejecutivo explorar� una nueva v�a: enviar al Parlamento un proyecto de Presupuestos con m�rgenes de d�ficit m�s restrictivos, ajustados a las estrictas reglas fiscales que establece la Comisi�n Europea, lo que en definitiva supondr� que las Comunidades Aut�nomas no dispongan del margen del 0,1% del PIB para gastar -5.840 millones en tres a�os- incurriendo en d�ficit. Este margen, en el que ha incidido el ministro de Hacienda, Arcadi Espa�a, como muy positivo para los territorios, es considerado por la mayor parte de ellos insuficiente.El Gobierno pues, mantiene su compromiso de presentar por fin un proyecto de Cuentas del Estado, aun a sabiendas de que estas, con toda probabilidad, no prosperar�n. Junts ser� nuevamente decisivo y desde esta formaci�n ya se ha anticipado que los Presupuestos no contar�n con su voto. Tampoco tendr�n el respaldo de PP, Vox y UPN. As�, pues, mayor�a m�s que holgada para torpedearlos.Si las cuentas del Estado fueran rechazadas por la mayor�a de la C�mara, inmediatamente aumentar�a el bloque de fuerzas parlamentarias que reclaman a S�nchez la convocatoria de elecciones. El PNV ser�a la primera formaci�n en sumarse ya abiertamente a esta exigencia. No obstante, S�nchez, que tiene la facultad exclusiva de adelantar o no los comicios, podr�a resistirse y prolongar hasta el �ltimo d�a la vida, aunque sea agonizante, de la legislatura.En cualquier caso, el adelanto o no electoral como consecuencia del decaimiento de los Presupuestos depender� del momento en el que el Gobierno decida enviarlos al Congreso. Los grupos parlamentarios apuestan por una remisi�n a la C�mara a principios de a�o de manera que si el proyecto fuera tumbado en su debate de totalidad -aproximadamente un mes despu�s de su env�o al Congreso- las elecciones generales podr�an celebrarse a principios de abril. De acuerdo con esta hoja de ruta, las urnas nacionales se abrir�an antes que las auton�micas y municipales previstas para finales de mayo y, adem�s, se considerar�a que el adelanto respecto al fin obligado de la legislatura ser�a t�cnico.El ministro de Hacienda, Arcadi Espa�a, trat� en balde con los mismos argumentos que hace una semana de convencer al bloque de la oposici�n, pero no lo logr�. Insisti� en que con su senda fiscal las CCAA se ver�an beneficiadas con 5.840 millones de margen de d�ficit para gastar. Frente a eso, el PP puso de manifiesto la incoherencia de pretender que se cambie el voto cuando lo que se pone encima de la mesa es lo mismo que ya se rechaz�. Vox acus� al Gobierno de tratar de colar una propuesta que al final consiste en pedir a los espa�oles que paguen m�s impuestos mientras los servicios se deterioran y el Ejecutivo "pone el pa�s en manos de los enemigos de Espa�a". Junts, por su parte, que una vez m�s con sus siete votos ha inclinado la balanza, abund� en el maltrato econ�mico hist�rico que se depara a Catalu�a y que califica de "estafa". Los neoconvergentes rompieron el pasado mes de octubre con el Gobierno y desde entonces mantienen frente a S�nchez las espadas en alto.














