“La embarazada aún no estaba lista para el parto, pero teníamos que tratar la arritmia grave que tenía. Entonces decidimos hacer la ablación por radiofrecuencia sin rayos X –cuenta el Dr. Alberto Alfie, del área de electrofisiología cardíaca del Hospital Posadas, quien lideró el equipo que realizó la intervención– Es una técnica innovadora, pero desde hace años que la venimos perfeccionando”.El 9 de junio de este año, una mujer con 30 semanas de embarazo debió ser intervenida por el personal en el Hospital Posadas, tras presentar desmayos reiterados sin síntomas previos, lo que hizo sospechar que tenía Wolff-Parkinson-White de alto riesgo, "una afección en la cual existe una ruta eléctrica adicional del corazón que provoca frecuencia cardíaca más rápida de lo usual”.“La mujer presentaba momentos en los que tenía 260 latidos por minuto, mientras que lo normal son 100, a lo sumo –explica el doctor– Asimismo, solía desmayarse completamente, pero no eran desmayos típicos en las embarazadas, sino que quedaba completamente inconsciente, cayendo muchas veces con la panza mirando hacia abajo”.Ante la situación, el cuerpo médico del Posadas decidió actuar, pero se encontraron con un dilema, ¿la operación debía hacerse con rayos X o sin ellos? El cuerpo médico no quería exponer a la madre y mucho menos al bebé a su emisión, ya que sus características acumulativas en los cuerpos que se exponen a ellos podían perjudicar a la mujer y a su bebé. Entonces decidieron llevar a cabo un trabajo en el que vienen trabajando desde el 2020.“En esa época pudimos adquirir los instrumentos necesarios para esta técnica. Así fue que después de atender a los pacientes con COVID-19, íbamos a perfeccionar la técnica --recuerda el doctor-- Con el tiempo reducimos la cantidad de tiempo de rayos X durante las intervenciones".La “ablación por radiofrecuencia sin rayos X” es un avance en la electrofisiología cardíaca que permite tratar arritmias (alteración en el ritmo o frecuencia de los latidos del corazón) eliminando el tejido que las produce. En lugar de usar radiación, los médicos utilizan navegadores 3D y ecografías intracardiacas en tiempo real.“Es una técnica que marca un antes y un después en la electrofisiología cardíaca. Una ablación convencional expone al paciente y al personal a 20 minutos de radiación. En este caso hay cero exposición”.El procedimiento es el siguiente: el personal médico coloca tres parches en la espalda del paciente que funcionan como coordenadas tridimensionales que envían la información a una computadora externa. A partir de ello, el personal médico entra al corazón con un catéter a través de la vena femoral (en la ingle). A medida que el tubo entra y avanza, el sistema reconstruye la cavidad cardíaca desde cero, lo cual se ve en una pantalla: “Después de reconstruir la cavidad entera, sin dañar ninguna de sus partes, identificamos la conexión anómala y la cauterizamos”.La operación duró una hora y media entre la introducción del catéter, el mapeo y reconstrucción de la cavidad, la eliminación de la conexión problemática y el tiempo de espera de media hora para constatar que todo salió bien. “No es la primera vez que se hace en el mundo ni en Argentina (aunque son pocos los casos), pero es una tendencia que viene escalando de a poco –asegura Alfie– Sin embargo, este caso es excepcional dado que se aplicó a una paciente gestante. Entre casos publicados y recolectados personalmente con mis colegas en el mundo, puedo asegurar encontré como mucho 20 casos aplicados a embarazadas en todo el mundo", afirma el doctor Alfie.