El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero aseguró el jueves en una entrevista en TVE que no iba a pedir un "acto de fe" a los ciudadanos, que iba a hablar de "hechos". Fue en ese contexto en el que explicó que, si incorporó a su patrimonio joyas de oro trufadas de diamantes y piedras preciosas, fue porque lo consideró en su momento "un regalo de cortesía personal". El uso de la palabra "cortesía" aquí no es casual. Es la que le permite defender que no hizo nada ilegal y que no incumplió el Código de Buen Gobierno para miembros del Ejecutivo que él mismo aprobó en 2005. "Se rechazará cualquier regalo, favor o servicio en condiciones ventajosas que vaya más allá de los usos habituales, sociales y de cortesía", reza el texto publicado entonces en el BOE. Por tanto, si el señor Zapatero consideró en su momento, como parece seguir considerando ahora, que esos regalos eran una cortesía personal, no estaría incumpliendo ese código de conducta que lleva su sello. TE PUEDE INTERESAR "Yo no voy a amnistiar el sanchismo: abriré ventanas y cajones y levantaré alfombras" POR Juan Fernández-Miranda Vídeo: Lucía Cencerrado Vídeo: Pablo Porcuna Fotografía: Sergio Beleña Es decir, el presidente del Gobierno español entre 2004 y 2011 asegura que, cuando le regalaron esas piezas de joyería, lo catalogó mentalmente como una "cortesía personal" y que, por tanto, no había ningún problema en quedárselas y custodiarlas en una caja fuerte. Zapatero es la misma persona, que allá en el año 2000, poco después de convertirse en secretario general del PSOE, pronunció aquella frase de que "los valores de la derecha cotizan en la bolsa y los de la izquierda, en el corazón". TE PUEDE INTERESAR Traigo la cita a colación porque resulta que algunas de las grandes empresas del Ibex 35 publican de forma muy detallada sus políticas de aceptación de regalos, lo que nos puede servir como una referencia de mercado para determinar qué, en ese mundo que cotiza en la bolsa, se considera un regalo de cortesía y qué no. Inditex, la segunda mayor empresa española por capitalización, 170.000 millones de euros de valor en bolsa, prohíbe a sus empleados aceptar regalos de un mismo donante que, a lo largo de un año superen los 100 euros. Otra de las empresas que le ponen un importe es BBVA, que lleva su límite a 150 euros a lo largo de seis meses. Según la tasación encargada por el juez, entre las joyas incautadas en la caja fuerte del despacho de Zapatero había un collar de oro blanco de 18 quilates con cadena tipo rivière de diamantes talla brillante y dos esmeraldas naturales talla pera de Zambia (278.000 euros); un collar de oro blanco de 18 quilates con 18 zafiros principales de talla pera, un gran zafiro central de origen tailandés y estructura decorada con diamantes talla brillante (220.000 euros) y un collar de oro blanco con cinco rubíes naturales talla oval y diamantes talla brillante (155.000 euros). TE PUEDE INTERESAR Opinión Efectivamente, Zapatero no está pidiendo un acto de fe. Está pidiendo algo peor: que pensemos que realmente creyó que unas piezas de joyería en las que no cabe un diamante más entraban dentro de lo que puede considerarse una "cortesía personal". Es decir, nos pide que pensemos que es bobo. Y yo no pienso que el señor Zapatero sea bobo. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero aseguró el jueves en una entrevista en TVE que no iba a pedir un "acto de fe" a los ciudadanos, que iba a hablar de "hechos". Fue en ese contexto en el que explicó que, si incorporó a su patrimonio joyas de oro trufadas de diamantes y piedras preciosas, fue porque lo consideró en su momento "un regalo de cortesía personal".