Desde las primeras horas de la mañana, el centro de Guayaquil se convirtió en escenario de una multitudinaria celebración por los 491 años de su proceso fundacional de la ciudad. Entre las avenida Malecón y Olmedo hasta Malecón y Aguirre, más de 5.000 estudiantes participaron en un desfile cívico que reunió música, danza y expresiones culturales ante la presencia del presidente de la República, Daniel Noboa, quien observó el recorrido desde una tarima junto con la ministra de Educación, Deporte y Cultura, Gilda Alcívar, y el gobernador del Guayas, José Arévalo.En la jornada intervinieron 86 unidades educativas fiscales, fiscomisionales y particulares de la Zona 8, integrada por Guayaquil, Durán y Samborondón. PublicidadLas bandas de paz marcaron el ritmo del desfile con sus tambores, mientras las bastoneras realizaron presentaciones coreográficas. Como parte del espectáculo, bengalas de humo tiñeron el cielo con los colores celeste y blanco, característicos de la ciudad.Los estudiantes también rindieron homenaje a las tradiciones guayaquileñas a través de su vestimenta. Muchos desfilaron con el traje típico del guayaquileño, mientras que las estudiantes lucieron polleras en tonos celeste y blanco. PublicidadPublicidadOtros representaron al personaje de Juan Pueblo, con el tradicional sombrero que caracteriza a este símbolo popular.La actividad fue organizada por el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura bajo el lema “Guayaquil, somos: educación, deporte y cultura”, una propuesta que incorporó no solo a estudiantes, sino también a padres de familia, artistas y deportistas.Entre los participantes estuvo la docente Verónica Galarza, de la Escuela Fiscal Amarilis Fuentes Alcívar, quien destacó la importancia de integrar a toda la comunidad educativa en este tipo de celebraciones. Explicó que la institución recibió la invitación mediante un oficio dirigido a sus autoridades y, posteriormente, se coordinó la participación con docentes y padres de familia.Galarza comentó que la respuesta de las familias fue positiva, ya que existe un grupo de representantes que participa de manera permanente en las actividades escolares. Además, hizo un llamado a preservar las tradiciones y costumbres de la ciudad, compartir estas fechas en familia y mantener la esperanza frente a las dificultades que atraviesa la sociedad. PublicidadPara ella, ser un verdadero guayaquileño significa valorar la ciudad, disfrutar de lo que ofrece y demostrar solidaridad y compañerismo con los demás.La madre de familia Alexandra Cordero, representante de la Unidad Educativa Estela Lange de Bernal, ubicada en el Guasmo sur, expresó que los padres recibieron con entusiasmo la invitación para que sus hijos participaran en el desfile.Señaló que una delegación de diez estudiantes representó a la institución y que la preparación comenzó a inicios de julio, cuando se desarrolló el pregón interno. Explicó que la selección fue voluntaria, ya que fueron los propios padres quienes manifestaron su interés en que sus hijos formen parte de la celebración.Alcívar manifestó que un verdadero guayaquileño es quien practica los valores dentro de la institución educativa y en la ciudad. También hizo un llamado para que las nuevas generaciones cuiden Guayaquil, la amen y la respeten.La ministra Gilda Alcívar señaló que la jornada reunió a cerca de 10.000 personas, entre los 5.000 estudiantes participantes y un número similar de asistentes. Explicó que el objetivo fue desarrollar un desfile con una visión integral, en la que la educación se complemente con el deporte, el arte y la cultura.Añadió que esta nueva propuesta busca que niños y jóvenes fortalezcan su identidad a través de las tradiciones de Guayaquil, al tiempo que desarrollan habilidades en disciplinas como la música, el arte y el deporte. Además, destacó que cada delegación representó un valor considerado característico de los guayaquileños.La ministra sostuvo que este tipo de actividades también fomenta el buen uso del tiempo libre. A su criterio, la participación en ensayos, presentaciones culturales y deportivas ofrece a los estudiantes espacios de formación fuera del aula, favorece el desarrollo de nuevas competencias y contribuye a alejarlos de contextos de violencia o del crimen organizado.En materia de seguridad, indicó que el programa Comunidades Educativas Seguras y Protectoras se encuentra en su segunda fase y actualmente se ejecuta en ocho provincias y 33 cantones. Precisó que los protocolos vigentes permiten la intervención de la Policía Nacional dentro de las instituciones educativas cuando las circunstancias lo ameritan, con el propósito de proteger a los estudiantes y enfrentar posibles amenazas.También anunció que la próxima semana el Gobierno presentará un plan similar dirigido a universidades e institutos tecnológicos superiores, enfocado en fortalecer la seguridad en los centros de educación superior del país.Respecto a las cifras difundidas sobre docentes afectados por la inseguridad, Alcívar aclaró que los cerca de mil casos mencionados corresponden a solicitudes de cambio de unidad educativa gestionadas mediante el área de bienestar social del ministerio y que esas peticiones no responden únicamente a problemas de seguridad, sino también a motivos como enfermedades, reunificación familiar o cambios de domicilio.Asimismo, informó que durante la administración del presidente Daniel Noboa se han incorporado alrededor de 18.000 docentes al sistema educativo, de los cuales 3.000 cuentan con nombramiento. Agregó que la cobertura de psicólogos en los Departamentos de Consejería Estudiantil (DECE) pasó del 25 % al 75 %, fortaleciendo el acompañamiento socioemocional de los estudiantes. (I)