“Mis disculpas... La verdad es que me consterné”, dijo el vicepresidente del Senado, Iván Moreira (UDI) tras la palabras expresada la noche del miércoles por su par de bancada, Gustavo Sanhueza (UDI).Luego del discurso del senador por el Ñuble en el que anunció su voto en contra del último artículo que quedaba pendiente de la megarreforma de reconstrucción y reactivación económica, la testera estaba vacía. Y Moreira, quien había quedado a cargo de conducir la sala, se reincoporó con cierta tardanza, porque se acercó a hablar con Sanhueza.La razón es que a esa hora y se estaban desarrollando diversas conversaciones frenéticas y de emergencia entre senadores oficialistas y ministros para analizar un plan B, dado que era inminente el rechazo del artículo en cuestión. Se trataba de una norma que establece un mecanismo de compensación a municipios por la menor recaudación de contribuciones.La fórmula, que se aprobó por mayoría oficialista en la comisión mixta, terminaba beneficiando a las llamadas comunas más ricas, porque precisamente son las que tienen las contribuciones de bienes raíces más altas.El problema es que el mecanismo causó ruido entre las propias filas oficialistas, ya que además de destinar más dineros públicos de la Ley de Presupuesto de la Nación a las municipalidades con mayores recursos, terminaba premiando a ciertos alcaldes, que a juicio de algunos legisladores, han sido irresponsables y han despilfarrado sus recursos municipales en medidas de dudosa utilidad pública.De hecho, en la Cámara, algunos diputados de la UDI y del Partido Nacional Libertario tenían dudas. Al final ciertas diputadas libertarias rechazaron la fórmula, a pesar de que igualmente se aprobó por 80 votos a favor, 48 en contra y tres abstenciones. En esta ocasión, la Secretaría General de la Presidencia tuvo que conseguirse 16 votos para evitar un traspié.En el Senado, el argumento del senador Sanhueza (UDI) para oponerse fue el despilfarro de algunos jefes comunales, por lo que exigió tener “controles necesarios” para una “nueva administración de los municipios”. “Tengamos los estándares que se necesitan para tener una adecuada administración, y, finalmente, que los recursos de ese municipio no dependan de una persona solamente en cómo lo administra, porque cuando ese alcalde se va, el perjuicio queda para toda la comunidad, y esa comunidad tiene que aguantar por años”, dijo.“Recientemente, en la Región de Ñuble me informan que hay un municipio que seguramente va a haber que colocar un administrador provisional, producto de que cada año se va endeudando más. Por eso, es que no puedo concurrir con mi voto a favor de esta iniciativa, si no se toma una solución de fondo, donde el ministro de Hacienda, en conjunto con las diferentes asociaciones de municipios, puedan buscar un camino para poder regular de manera adecuada esto”, dijo el senador UDI, cuya postura fue un tiro de gracia al artículo que se había aprobado en la mixta.Sin embargo, la llama de rebelión que encendió Sanhueza no era la única. Además se conjugaron otras circunstancias.El senador Enrique Van Rysselberghe (UDI), por razones personales debió viajar a su región. Aunque señaló a La Tercera iba a votar a favor, a través de un comunicado expresó que hubo un problema de coordinación y que había avisado con anticipación su ausencia.También tenía dudas el senador Rojo Edwards (Ind -RN), quien según la versión del gobierno y de su bancada al final se iba a alinear.También se sumó el reclamo de los senadores de la Región de Coquimbo, Sergio Gahona (UDI) y Matías Walker (independiente asociado al comité Evópoli), quienes desde temprano ese día miércoles, pidieron al Ejecutivo aportar “recusos frescos” para las zonas afectadas por el temporal idealmente a través de un veto aditivo en la misma megarreformaAunque Gahona señaló a La Tercera que él no estaba amenazando con rechazar la norma que se iba a votar en la sesión especial del miércoles en la noche, Walker no cerró esa puerta y fue un poco más amenazante. “Lo advertimos con mucha convicción: no puede haber Ley de Reconstrucción sin los recursos para reconstruir la Región de Coquimbo y la Provincia del Huasco. Se posterga la votación de la mega reforma hasta que ello se garantice”, sostuvo Walker.Ya a nivel de anécdota, también hubo preocupación por la ausencia repentina de la senadora Vanessa Kaiser (libertaria), debido a que algunos diputados de su partido se descolgaron en la Cámara. Sin embargo, en el caso de ella, fue solo el susto, pues iba a aprobar y salió de la sala en dirección a su oficina, solo al percatarse de que ya no se iba votar este miércoles.Todos esos ruidos en la mesa, dado que la la oposición ya estaba decidida a rechazar, no dejaron otra alternativa a los ministros Jorge Quiroz, Claudio Alvarado y José García Ruminot, que pedir que se postergara la votación para evitar un revés a esa hora de la noche. Ello impidió que el megaproyecto fuera a “despachado a ley” en esa jornada.El problema es que independiente de que esa votación se postergue para agosto, al regreso de la semana de trabajo territorial de los senadores, es altamente probable que la propuesta de la comisión mixta, que el ministro Quiroz pidió acelerar y sacar en un solo día, tampoco tenga los 26 votos necesarios (ya que se trata de una norma de quórum), ya que será difícil convencer especialmente a Sanhueza.Con ese panorama adverso, Quiroz admitió este jueves que es probable que el gobierno desista de la compensación municipal y de luz verde para que se rechace. Ello no afectaría el resto de texto de la megarreforma, que igualmente podría ser promulgado sin esa parte de platas municipales, solo a la espera de que se resuelvan los vetos presidenciales que pretende ingresar el Presidente la República para eliminar un par de artículos. Ello también quedará para agosto.Recriminaciones cruzadas El fracaso en el Senado también desató recriminaciones en el sector. No solo entre parlamentarios, sino que también entre ministros. De acuerdo a dirigentes del oficialismo, Quiroz apuntó a la Segpres que encabeza José García Ruminot por no tener los votos necesarios para que el artículo se visara. Sin embargo, en RN recalcan que García advirtió que no se debía apurar la votación como pedía el titular de Hacienda. En el partido que preside Andrea Balladares además recalcan que todos los senadores de sus filas estuvieron presentes en la votación, no así los de la UDI, partido al cual -recuerdan- Quiroz había destacado horas antes de la votación en la Cámara Alta por su “coraje” para apoyar la megarreforma.
Los protagonistas del desorden oficialista (con tintes de rebelión) que aguó la celebración de Quiroz, García y Alvarado - La Tercera
Aunque hubo imprevistos y descoordinaciones, como la ausencia del senador Van Rysselberghe, el traspié que sufrió el gobierno por la megarreforma también tenía como telón de fondo cierta disconformidad que había en las propias filas del oficialismo por la fórmula para compensar a ciertas municipalidades más ricas. El episodio también tensionó al equipo ministerial.






