El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (PP), prometió en 2024 que un gran corredor verde conectaría los seis desarrollos urbanísticos del sureste de la capital. Dos años después, el Ayuntamiento ha aprobado el primer tramo de la futura Gran Vía del Sureste, situada en el Ensanche de Vallecas, con una inversión de 13,1 millones de euros. La actuación permitirá transformar un espacio que hasta ahora apenas era un gran vacío entre calzadas en un bulevar verde con amplias zonas peatonales, carriles bici, áreas de descanso y una plataforma reservada para un futuro sistema de Bus Rapid Transit (BRT), un modelo de transporte público de alta capacidad similar al tranvía, pero sobre ruedas. Las obras comenzarán previsiblemente en septiembre y tendrán un plazo de ejecución de 18 meses, que culminará en primavera de 2028. El proyecto afecta al tramo comprendido entre la glorieta situada junto a la autovía A-3 (la que conecta con Valencia) y la avenida de las Suertes, una zona que todavía presenta amplias superficies sin acondicionar. La intervención pretende convertir ese corredor en un espacio de uso ciudadano mediante la creación de un gran bulevar central de más de 21.000 metros cuadrados, rodeado de vegetación y dotado de nuevos itinerarios para peatones y ciclistas. Según el Ayuntamiento, la actuación busca priorizar los desplazamientos a pie, mejorar la movilidad sostenible y aumentar la calidad ambiental del barrio. El nuevo eje contará con 875 árboles y más de 86.000 arbustos y plantas de distintas especies, además de sistemas de riego eficientes, alumbrado de tecnología LED y mobiliario urbano distribuido a lo largo del recorrido. También se habilitarán zonas infantiles, espacios de calistenia, áreas estanciales y una fuente ornamental concebida como punto de encuentro para los vecinos. El diseño reserva igualmente un corredor específico para la futura implantación del BRT, un sistema que permitirá conectar los nuevos desarrollos urbanísticos del sureste mediante autobuses de gran capacidad que circularán por una plataforma segregada del tráfico general. La oposición municipal coincide en valorar positivamente la transformación del espacio público, aunque cuestiona tanto el calendario como la planificación del proyecto. El Grupo Municipal Socialista sostiene que medidas como la incorporación de zonas verdes, carriles bici o plataformas reservadas para el transporte público “llevan años” entre sus reivindicaciones, pero reprochan al Gobierno de Almeida que siga planificando los nuevos desarrollos “como si fueran islas, sin una visión global de la movilidad”. A su juicio, el principal reto continúa siendo garantizar una conexión eficaz con el resto de la ciudad mediante una red de transporte público “de calidad, coordinada y suficiente”.En una línea similar se expresa el concejal de Más Madrid José Luis Nieto, quien considera que el anuncio “llega 18 años tarde”, después de “lustros de abandono del barrio”, y recuerda el retraso acumulado en las obras del acceso al Hospital Universitario Infanta Leonor desde el Ensanche de Vallecas. El edil también cuestiona que la actuación vaya a ser ejecutada por el Ayuntamiento, en lugar de por la Junta de Compensación de Los Berrocales, y critica que el proyecto “vuelve a olvidarse del acceso del barrio a la A-3”.La remodelación constituye la primera pieza de un proyecto mucho más amplio. La Gran Vía del Sureste está concebida como un corredor verde de unos 16 kilómetros que atravesará seis de los principales desarrollos urbanísticos de Madrid: Ensanche de Vallecas, Valdecarros, Los Berrocales, Los Ahijones, El Cañaveral y Los Cerros. En conjunto, estos ámbitos concentrarán durante las próximas décadas decenas de miles de viviendas y buena parte del crecimiento residencial de la ciudad. La nueva avenida pretende convertirse en la columna vertebral de ese territorio, conectando barrios que hasta ahora han sido planificados de forma independiente y ofreciendo una alternativa al vehículo privado para los desplazamientos internos. El diseño de la futura vía rompe con el modelo tradicional de grandes avenidas pensadas casi exclusivamente para el tráfico rodado. La propuesta reduce el espacio destinado a los automóviles y otorga mayor protagonismo al peatón, la bicicleta y el transporte público. El objetivo es crear una infraestructura urbana que funcione al mismo tiempo como corredor de movilidad y como gran parque lineal, con zonas verdes continuas, espacios de ocio y áreas de estancia distribuidas a lo largo del recorrido. En algunos puntos, el ancho de este eje alcanzará dimensiones similares a las del paseo de la Castellana. La actuación aprobada este jueves se enmarca además en la Estrategia del Sur impulsada por el Gobierno municipal, un plan con el que el Ayuntamiento pretende concentrar inversiones en los distritos del sur y del este de la capital para reducir los desequilibrios históricos con otras zonas de Madrid. Junto a esta intervención, el Consistorio desarrolla otros proyectos de regeneración urbana y mejora del espacio público en Villa de Vallecas, Vicálvaro, Usera, Villaverde, Carabanchel y Puente de Vallecas. La transformación de la Gran Vía del Sureste también responde a las necesidades derivadas del crecimiento previsto en esta parte de la ciudad. Solo Valdecarros contempla la construcción de más de 50.000 viviendas, mientras que los restantes desarrollos del sureste sumarán decenas de miles más en los próximos años. La creación de un eje de transporte público y movilidad sostenible figura desde hace tiempo entre las principales infraestructuras previstas para garantizar la conexión entre estos nuevos barrios y evitar que dependan exclusivamente del automóvil. Con la aprobación del contrato, el Ayuntamiento da el primer paso para materializar una infraestructura anunciada hace dos años y que aspira a redefinir la movilidad en el sureste de la capital. Si se cumplen los plazos previstos, las obras concluirán en la primavera de 2028 y el Ensanche de Vallecas dispondrá entonces del primer tramo de una avenida llamada a convertirse en el principal eje urbano de la mayor expansión residencial de Madrid durante las próximas décadas.
El Ayuntamiento de Madrid construirá un primer tramo de 560 metros de la Gran Vía del Sureste en el Ensanche de Vallecas
El PSOE reprocha a Almeida que siga planificando nuevos desarrollos “como si fueran islas, sin una visión global de movilidad” y Más Madrid dice que “llega 18 años tarde”







