Durante la noche del 22 de julio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó con bombardear una instalación nuclear iraní en construcción, enterrada en las profundidades de la montaña Pickaxe, mientras ambas naciones intercambian ataques en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos estratégicos más importantes.
Conforme a lo expuesto por la cadena de televisión estadounidense Univisión, la instalación ubicada en la montaña Pickaxe se encuentra al sur de la planta iraní de enriquecimiento de uranio de Natanz, que fue bombardeada por EE. UU. durante la Operación Martillo de Medianoche, en la guerra de doce días entre Irán e Israel de 2025.
Sin embargo, la montaña Pickaxe ha permanecido intacta mientras Irán continúa excavando en el lugar, de manera que aún no está claro qué se ha colocado allí, debido a que el organismo de control nuclear de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la mayor organización internacional del mundo, nunca ha tenido acceso a la zona.
Frente a este escenario, el mandatario republicano Donald Trump reconoció, al hablar con periodistas el miércoles 22 de julio en el Despacho Oval de la Casa Blanca, la posibilidad de que Irán haya trasladado centrifugadoras a ese lugar, posiblemente a una profundidad que pondría a prueba incluso las bombas más poderosas de EE. UU.











