La conocida devoción de Johnny Schuler por el pisco no siempre fue determinante en su vida. El rostro más representativo y máximo promotor de nuestro destilado, fuera y dentro del país, comenzó su peculiar vínculo con piscos de muy mala calidad y sabor desagradable. En aquella época (los años ochenta) la imagen del pisco no era la mejor, hasta que llegó el día en que su vida cambió.Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.