Tour de Francia

Etapa 18: Voiron - Orci�res-Merlette

El ecuatoriano consigue la victoria que persegu�a todo el Tour en la m�tica cima alpina al rematar la fuga del d�a. Sin batalla entre los favoritos el d�a que Pogacar perdi� a McNultyRichard Carapaz celebra su victoria Orcieres-Merlette.AP Photo/Mosa'ab ElshamyLucas S�ez-BravoEnviado especial Orci�res-MerletteActualizado Jueves,

julio

17:52Se pregunta el pelot�n si este fin de Tour es uno de los m�s duros jam�s perge�ados. Y quiz� por eso, el tr�ptico alpino comienza con tregua entre los que pelean por el podio. Incluso el voraz Tadej Pogacar, que cuatro a�os despu�s desaf�a al mal fario y viste por primera vez culotte negro (la �ltima vez, en la etapa 11 de 2022, perdi� 2:51 ante Jonas Vingegaard en la inolvidable etapa del Granon), levanta el pie mientras la enfermedad le rodea: a Adam Yates se uni� en el padecimiento Brandon McNulty, que ni siquiera pudo terminar la etapa. [Narraci�n y clasificaciones] Lleg� la fuga a Orci�res-Merlette, que no olvida al icono Luis Oca�a (as� ha bautizado a la sala de prensa en la cima de la estaci�n de esqu�), y Richard Carapaz honr� a aquel franc�s nacido en Priego, ese espa�ol criado en Mont-de-Marsan, esa leyenda malograda que desafi� a Eddy Merckx. El ecuatoriano que es un rebelde, todo el Tour en fuga, intent�ndolo una y otra vez en cada ocasi�n que una rampa se le pon�a en el horizonte. No concibe el concepto de tregua y ya es hasta d�cimo de la general. Porque su bravura merece honor en este Tour en el que s�lo ganan tipos de pedigr�. Ni un regalo, ni un despiste. En monta�a, pocos como el del Carchi, un ganador del Giro de Italia, un campe�n ol�mpico en Tokio que uni� la victoria en Orci�res-Merlette a aquella de hace dos a�os en Superdevoluy, tan parecida, tan cerca, valles contiguos. Ese 2024 tambi�n acab� en Par�s con el maillot de la Monta�a que mira de reojo en su combate con Valentin Paret-Peintre (y con permiso de Pogacar, a�n l�der). Carapaz ha levantado, con la de este viernes, ocho veces los brazos en una gran vuelta, a cada cual bot�n m�s preciado. Un escalador de �poca. Con el UAE padeciendo y sembrando dudas de enfermedad sin resolver y Mads Pedersen empe�ado en llegar al sprint especial de Corps del kil�metro 125 para aumentar su ventaja por el verde con Jasper Philipsen (lo consigui�, qu� poder�o), la fuga se form� en el primero de los cinco puertos de la jornada, la Cote d'Engins. Pero iba a resultar una guerra de guerrillas, grupos y subgrupos que se fusionaban y se despedazaban una y otra vez mientras avanzaban por los Alpes acumulando desnivel. "Una locura", en palabras del que iba a ganar, sabiendo el veterano Carapaz atrapar el corte bueno.Fueron seis ciclistas los que llegaron destacados el pen�ltimo obst�culo, con suficiente ventaja (m�s de dos minutos sobre otros siete) como para pensar en que entre ellos estar�a quien pondr�a su nombre en la cima que hace seis a�os coron� a un Primoz Roglic que d�as despu�s iba a perder el Tour en la Planche des Belles Filles. Entre los elegidos, Ra�l Garc�a Pierna, incansable como su compa�ero Pablo Castrillo, los chicos que dan algo de relieve al Tour del Movistar. Pero junto a �l iba un quinteto de fuori classe. El propio Carapaz, Matteo Jorgenson, Valentin Paret-Peintre y su maillot a lunares, Tobias Jonannessen y Mauro Schmid, ya ganador en Belfort y segundo ayer. No pudo oponer mayor �mpetu el madrile�o. Ni �l ni casi nadie, porque la presa estaba en la boca de Carapaz. Un primer intento y despu�s otro, el definitivo, nunca m�s de dos balas gastadas, a falta de cuatro kil�metros. De ah� a la meta en solitario, para abrir los brazos como hizo Oca�a en 1971.Por detr�s, nadie siquiera encendi� la mecha. Ritmo sencillo del Red Bull-Bora de Remco Evenepoel en la ascensi�n, comodidad para Pogacar y para todos. Y la doble cita con el Alpe d'Huez en sus mentes y en sus piernas.