“Por un grave problema de salud, me veo obligado a suspender toda la gira de verano”, anunció a última hora de este miércoles 22 de julio Kiko Rivera (Sevilla, 42 años) en su perfil oficial de Instagram, donde acumula 1,1 millones de seguidores. “Es, sin duda, una de las decisiones más difíciles que he tenido que tomar. Sabéis la ilusión, el esfuerzo y el cariño que pongo en cada actuación. En este momento necesito centrar toda mi energía en mi recuperación”, añadía el hijo de Isabel Pantoja. Además, explicaba que “por respeto” a su situación y a su entorno no iba a dar más detalles. El DJ solo ha tardado unas horas en explicar públicamente lo que le ha ocurrido: ha sufrido un nuevo ictus. Lo ha hecho del mismo modo que anunció la cancelación de su gira, a través de su perfil de Instagram. “He vuelto a sufrir un ictus. Esta vez ha sido un poco más fuerte. Probablemente el estrés ha tenido mucho que ver. Llevo demasiado tiempo viviendo bajo una presión mediática constante, con mi nombre presente cada día en televisiones, redes sociales y titulares”, explica en el comunicado emitido a las 11 de la mañana de este jueves 23 de julio. “Afortunadamente estoy bien. Han quedado algunas pequeñas secuelas que, si Dios quiere, con el tiempo, la rehabilitación y mucho trabajo terminarán desapareciendo”, ha explicado. Este no es el primer ictus que sufre el hijo de Isabel Pantoja y el torero Francisco Rivera Paquirri. En octubre de 2022, el DJ tuvo que ser ingresado de urgencias en el hospital Virgen del Rocío de Sevilla. “La vida vuelve a darme una oportunidad. Y esta vez no pienso desaprovecharla. He intentado cuidar mi salud y seguir adelante, pero llega un momento en el que uno también necesita paz para vivir”, defiende Rivera. En julio de 2023, se sometió a un cateterismo para tratar una afección cardíaca. “Una parte de mi corazón no funciona en condiciones, pero no se alarmen, todavía sigo vivo y con ganas de vivir”, anunció entonces. Tal y como ha informado, Rivera va a priorizarse: “Mi tranquilidad, mi familia y mi recuperación están por encima de todo. Ha llegado el momento de poner límites y de priorizar mi bienestar por encima de todo. No voy a seguir soportando situaciones que ponen en riesgo mi salud. Es momento de cambiar muchas cosas”. También ha comunicado que toda la información que tenga que ver con su recuperación la dará él mismo o su familia: “Solo mi familia y mi mujer [su actual pareja, la bailarina Lola García] tienen acceso a la información necesaria. Lamentablemente, he comprobado que hay personas que hablan más de la cuenta, por lo que os pido que no deis credibilidad a nada que no proceda de esas fuente”. Y concluye: “Ahora solo toca recuperar. Nos volveremos a ver pronto. Gracias por vuestro respeto, vuestro cariño y por estar siempre ahí”. La revista Semana ha informado de que su madre ha llegado este jueves a Sevilla para acompañarle en su recuperación. El pasado mes de junio, Rivera ocupó titulares y se hizo viral en redes sociales después de que su exmujer, Irene Rosales, protagonizara una campaña publicitaria de Grefusa en la que se decía: “Un mix con un mal kiko es un mal mix”. Aquel eslogan estuvo expuesto durante días en una enorme lona ubicada en un edificio en pleno centro de Madrid. Un anuncio que no gustó a su exmarido y padre de sus dos hijas, con quien se casó en 2016 y de quien se separó en agosto de 2025. “Antes de que aparezcan los de siempre pidiendo respeto y recordándome quién es, conviene recordar algo muy sencillo: yo también soy el padre de mis hijas y, por lo que veo, el respeto no siempre es recíproco”, lamentó Rivera en su escrito. La expareja tiene dos hijas en común: Ana, de 10 años; y Carlota, de 8 —además, él tiene otro hijo, Francisco, de 13 años, fruto de su relación anterior con la modelo Jessica Bueno—. “Si esta es la forma que has elegido para seguir generando atención y, de paso, para que a mis hijas no les falte de nada, adelante. Yo, mientras tanto, estoy en Mallorca trabajando para que a ellas no les falte absolutamente de nada”, aseguró Rivera. Actualmente, mantiene una relación con la bailaora y coreógrafa sevillana Lola García. Durante los últimos años, la relación de Rivera con Pantoja había sido muy distante después de que el también cantante se sentase en los platós de televisión para airear los trapos sucios familiares. Hasta esta pasada primavera, cuando madre e hijo retomaron la relación y dejaron de lado el pasado. “Estaba con mi familia, con mis hijos, con mi madre, disfrutando de esos ratitos que me llenan de alegría”, afirmó él el pasado mes de junio.