La tecnología revolucionó la forma de trabajar, estudiar y comunicarse, pero su uso intensivo también comenzó a dejar huellas en el cuerpo. Mientras durante años la preocupación estuvo centrada en los efectos de las pantallas sobre la salud mental, el sueño o la capacidad de concentración, ahora las investigaciones científicas ponen el foco en otro fenómeno: las alteraciones físicas asociadas al uso prolongado de teléfonos inteligentes, computadoras y otros dispositivos electrónicos. Como serán dentro de 4 años los trasplantes de órganos de cerdos a humanos en Argentina Especialistas de distintas áreas, desde traumatólogos y dermatólogos hasta oftalmólogos y expertos en desarrollo infantil, coinciden en que el tiempo excesivo frente a las pantallas puede modificar la postura, afectar la musculatura, alterar la coordinación motora e incluso influir indirectamente en la salud visual. A este conjunto de cambios algunos investigadores ya lo describen como "cuerpo de teléfono", una expresión que resume el impacto que la tecnología puede tener sobre el organismo.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.








