El Consejo de Embajadores Árabes en Madrid ha remitido una carta al ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en defensa de la Casa Árabe, amenazada de desahucio por el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida. En la misiva, firmada por los embajadores de 17 países árabes y el representante de la Liga Árabe, los diplomáticos aseguran que la Casa Árabe no solo es “una de las instituciones culturales más prestigiosas de España” sino también “un instrumento de indudable valor para el fortalecimiento de las relaciones entre el Reino de España y los Estado árabes”. Los embajadores subrayan que su actual sede, las Escuelas Aguirre, un edificio neomudéjar junto al Parque de El Retiro, “constituye un elemento indisociable de la identidad de esta emblemática institución” y contribuye “a reforzar la proyección de Madrid como capital abierta al diálogo entre culturas, a la cooperación internacional y a la convivencia entre los pueblos, valores que ha distinguido históricamente a la ciudad”. Por todo ello confían en que se pueda encontrar una solución “que permita preservar, en la medida de lo posible, la continuidad de la institución en su sede actual”, advirtiendo de las implicaciones que una eventual reubicación podría implicar”.Martínez-Almeida El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha dado de plazo hasta el 1 de septiembre para desalojar el inmueble, de propiedad municipal, alegando la falta de mantenimiento y la necesidad de acometer obras de conservación y consolidación. El Ayuntamiento asegura que el edificio presenta “problemas estructurales importantes” y que lleva tiempo intentando alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores, del que depende Casa Árabe, sin éxito. “Hemos tratado de llegar a un acuerdo con el Ministerio, pero el ministro Albares ni está ni se le espera en este asunto”, ha declarado el alcalde. Fuentes de Exteriores desmienten esta versión y aseguran que Almeida anunció “de manera sorpresiva” su decisión de recuperar el inmueble, lo que califican de “absoluta deslealtad institucional”. Frente a las críticas deslizadas por el alcalde contra la anterior directora, Irene Lozano, recuerdan que el Ayuntamiento forma parte del Consejo Rector de la Casa Árabe y “ha participado siempre en todas las decisiones sobre su administración y gestión, que se han tomado colegiadamente”. Por tanto, subrayan, ha intervenido durante estos años “en su fiscalización y seguimiento, firmando sus actas, y sin manifestar disconformidad de ningún tipo”.Exteriores considera “especialmente incomprensible” la decisión en un momento en que la dirección de la Casa Árabe está actuando “con encomiable eficacia”, según sus palabras, “para mejorar su gestión y administración”, siguiendo las indicaciones del Consejo Rector. Fuentes diplomáticas subrayan que la cesión de las Escuelas Aguirre es “un elemento clave” de la contribución del Ayuntamiento de Madrid, “incluido en términos de contribución financiera”, por lo que “deberán estudiarse las implicaciones” que tiene para el Consorcio esta decisión. Las mismas fuentes agregan que “a lo largo de los últimos años, el Ayuntamiento de Madrid no ha facilitado colaboración técnica, administrativa o financiera que permitiera la adecuación de los espacios, contribuyendo decisivamente a su falta de mantenimiento y deterioro progresivo”. Frente a la afirmación de Almeida de que Albares no ha querido negociar una solución, Exteriores sostiene “el Ministerio envió en los últimos meses sendas cartas al alcalde, solicitando una actuación imprescindible para el adecuado mantenimiento del edificio”. En la última misiva, sin respuesta, Albares pidió una reunión “para abordar la situación de Casa Árabe”. Tras reiterar su apoyo a la labor que desarrolla y “su carácter indispensable para la política exterior de España”, el departamento que preside Albares “se compromete a buscar una solución que permita la continuidad de su trabajo”. Para Exteriores, esta decisión, al igual que la tomada hace unos meses por la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, quien se retiró del patronato de la institución, “tiene un marcado carácter partidista, pone en cuestión su compromiso por trabajar de una forma constructiva por el desarrollo de relaciones de amistad y diálogo entre España y el mundo árabe y supone un ataque a los esfuerzos del Ministerio” por “construir una política exterior de Estado”.Los estudiantes de árabe de Casa Árabe han pedido reunirse con Exteriores para buscar la forma de que la institución continúe y sus cursos se vean garantizados, agregan las mismas fuentes. Creada hace 20 años, la Casa Árabe es una entidad pública concebida como lugar de encuentro e intercambio entre la cultura árabe y la española y regida por un consorcio donde se sientan el Ministerio de Asuntos Exteriores, la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID), la Junta de Andalucía y los ayuntamientos de Madrid y Córdoba. Forma parte de la llamada Red de Casas de la diplomacia pública, junto a la Casa de América, la Casa Asia, la Casa Mediterráneo y el centro Sefarad-Israel.
Los embajadores de 17 países árabes defienden a la Casa Árabe frente a la orden de desahucio de Almeida
Los diplomáticos subrayan que la sede que quiere quitarle el Ayuntamiento “refuerza la proyección de Madrid como capital abierta”







