Noticia Exclusivo suscriptores Miles de hogares enfrentan hoy un nuevo reto, el de reorganizar sus finanzas. Analistas explican cómo evitar caer en mora y recuperar el equilibrio.La fiesta mundialista ya terminó y ahora comienza un encuentro menos amistoso, el de reorganizar las finanzas del hogar para que el bolsillo alcance hasta diciembre. Foto: iStockPERIODISTA ECONÓMICO22.07.2026 17:02 Actualizado: 22.07.2026 17:02

Miles de colombianos ya comienzan a ver y a sentir el guayabo después de la fiesta mundialista. Y no porque la selección no haya quedado entre las cuatro finalistas de la Copa Mundial 2026, sino porque el pitazo que los devolvió otra vez a la realidad fue, esta vez, el del banco cuando notificó que los extractos de la tarjeta de crédito, de la hipoteca o del préstamo del vehículo, entre otras obligaciones, ya estaban disponibles.Fue entonces cuando apareció el verdadero marcador de quienes disfrutaron del Mundial desde las graderías o los estadios improvisados. El televisor comprado para ver el campeonato, las vacaciones de mitad de año, las cenas con amigos, los domicilios durante los partidos, los avances en efectivo y esas compras hechas con la tranquilidad de pensar que "después vemos cómo las pagamos" devolvió a la realidad a esos miles de aficionados. Lo cierto es que la fiesta terminó y ahora comienza un encuentro menos amistoso, el de reorganizar las finanzas para que el bolsillo alcance hasta diciembre. LEA TAMBIÉN La buena noticia es que, aunque el llamado "guayabo financiero" puede provocar más de un dolor de cabeza, todavía hay margen para corregir el rumbo. La clave está en actuar pronto y no esperar a que las cuotas se conviertan en una bola de nieve. Ese llamado cobra mayor importancia en un momento en que el crédito volvió a encarecerse. Con una tasa de usura para el crédito de consumo y ordinario en niveles del 28,79 por ciento anual, cada decisión de endeudamiento exige hoy mucho más cuidado y planificación que hace apenas unos meses.Primera acciónComo ocurre con cualquier guayabo, la recuperación comienza por reconocer que existe. Expertos de Bravo, firma especializada en educación financiera y liquidación de deudas, advierten que uno de los errores más frecuentes consiste en evitar abrir el extracto bancario por temor a encontrar un saldo mayor del esperado. Ignorar las obligaciones no hace que estas desaparezcan, por el contrario las puede hacer crecer. Foto:iStockSin embargo, ignorar la realidad no hace desaparecer la deuda. Por el contrario, puede acelerar la llegada de intereses, recargos e incluso reportes negativos si las obligaciones empiezan a incumplirse. La firma reportó que, durante la temporada mundialista, 12.565 colombianos buscaron asesoría porque ya no podían cubrir las cuotas de sus tarjetas de crédito. Según sus especialistas, cuando el pago mínimo de las tarjetas supera el 30 por ciento del ingreso mensual disponible, el hogar ya enfrenta una situación de sobreendeudamiento que exige medidas inmediatas.El diagnósticoSuperada la primera acción, llega el momento de hacer un inventario completo de las finanzas personales. No basta con revisar cuánto dinero queda en la cuenta bancaria. Lo realmente importante es sumar todas las obligaciones pendientes, identificar cuáles compras aún no aparecen reflejadas en los extractos, revisar las tasas de interés de cada producto y establecer cuánto dinero se tiene disponible para afrontar los próximos meses. LEA TAMBIÉN En DataCrédito Experian consideran que ese "cierre financiero de temporada" permite recuperar el control antes de que las obligaciones comiencen a desbordar el presupuesto.La recomendación cobra sentido si se observa el panorama general. El Índice de Bienestar Financiero de la entidad ubica a Colombia en 59 puntos sobre 100. Mientras la capacidad para cumplir metas financieras alcanza 61,5 puntos y el optimismo sobre el futuro llega a 64,1, la tranquilidad financiera apenas registra 52,7 puntos, evidencia de que todavía existe un amplio margen para fortalecer los hábitos económicos de los hogares.DisciplinaUna vez hecho el diagnóstico llega una decisión que, aunque parece sencilla, suele ser la más difícil: dejar de gastar a manos llenas.Los expertos coinciden en que el segundo semestre debe convertirse en una etapa de disciplina. Eso implica congelar el uso de la tarjeta de crédito por un tiempo, eliminar sus datos de las aplicaciones de domicilios o transporte y volver a privilegiar las compras con tarjeta débito o efectivo. Expertos recomiendan volver a privilegiar las compras con tarjeta débito o efectivo. Foto:EL TIEMPO y iStockLa idea no es dejar de consumir por completo, sino impedir que nuevas compras innecesarias o desbordadas agranden una deuda que ya comenzó a presionar el presupuesto familiar.Y es que cuando el dinero es más costoso, también cambia la forma de administrar las obligaciones financieras.Un análisis elaborado por Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera, advierte que las familias colombianas acumulan deudas superiores a los 424 billones y que asumir nuevas obligaciones sin calcular la verdadera capacidad de pago puede llevar a una situación de "asfixia financiera".Por eso, antes de solicitar un nuevo préstamo conviene revisar si existe la posibilidad de reorganizar las obligaciones actuales.Una alternativa es la compra de cartera, que permite unificar varias deudas en un solo crédito con mejores condiciones cuando estas resultan más favorables. En cambio, financiar gastos cotidianos como mercados, ropa o salidas a comer mediante tarjetas de crédito diferidas a varias cuotas puede convertirse en una de las decisiones más costosas en un entorno de tasas elevadas. Los especialistas también aconsejan evitar utilizar créditos de libre inversión para cubrir gastos corrientes del hogar, salvo que exista plena capacidad de pago y condiciones financieras competitivas. LEA TAMBIÉN Proteger el bolsilloDespués de un periodo de gastos extraordinarios, el presupuesto deja de ser una simple hoja de cálculo para convertirse en la principal herramienta de protección del bolsillo.Los expertos en finanzas personales recomiendan revisar el calendario de pagos, priorizar las obligaciones ya adquiridas, aplazar compras que no sean indispensables y construir, poco a poco, un ahorro que permita enfrentar futuras temporadas de alto consumo sin recurrir otra vez al crédito.Desde KPMG recuerdan que la disciplina financiera no significa dejar de consumir o renunciar a proyectos personales. Significa tomar decisiones con mayor información, proteger la liquidez y anticiparse a escenarios en los que el costo del dinero continúa elevado. En otras palabras, administrar el presupuesto con el mismo cuidado con que se administra cualquier inversión importante.Quizá la enseñanza más importante que dejan el Mundial, las vacaciones y los gastos extraordinarios de mitad de año sea que los grandes desbalances financieros rara vez aparecen de un día para otro. Casi siempre son el resultado de pequeñas decisiones acumuladas. Construir un ahorro permite enfrentar futuras temporadas de alto consumo sin recurrir al crédito. Foto:iStockPor eso, quienes logren reorganizar desde ahora sus cuentas tendrán mejores posibilidades de enfrentar las compras de fin de año sin depender del crédito.Para los expertos, en el fútbol, perder un partido no significa perder el campeonato. Con las finanzas ocurre algo parecido. Haber gastado más de la cuenta durante el Mundial o las vacaciones no condena el resto del año, pero sí obliga a cambiar la estrategia. Los próximos meses serán menos de atacar con la tarjeta de crédito y más de defender el presupuesto. Y, si ese plan se cumple, el mayor triunfo no será llegar a diciembre con regalos bajo el árbol, sino con la tranquilidad de haber recuperado el control de sus finanzas y con algo de efectivo en el bolsillo. Sigue toda la información de Economía en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.