Tras ser arrastrado y atropellado al menos tres veces por el vehículo de su propietaria, el pasado domingo 19 de julio, en la ciudad mexicana de Saltillo, Coahuila, el caso del perrito Rocky desató una ola de indignación en las redes sociales, debido a que decenas de internautas exigen justicia por el maltrato contra el perro de 14 años.
Conforme a lo expuesto por Milenio, uno de los conglomerados de medios de comunicación más importantes y confiables de México, pese a haber recibido atención médica en un hospital veterinario, donde permaneció en terapia intensiva, el perrito Rocky no resistió la gravedad de sus lesiones y este 22 de julio se confirmó su muerte.
“Con profunda tristeza informamos que el perrito Rocky ha fallecido. Nos duele profundamente que un ser tan noble y hermoso haya tenido que vivir una experiencia de tanta crueldad. Ningún animal merece sufrir de esa manera”, se lee en el comunicado del hospital veterinario, difundido por diversos medios de comunicación mexicanos.
De acuerdo con la clínica veterinaria, el perrito Rocky recibió tratamiento oportuno, monitoreo constante y soporte en terapia intensiva. Sin embargo, su organismo no logró recuperarse de las afectaciones derivadas del trauma sufrido, debido a que el daño neurológico ocasionado por las lesiones provocadas por su propietaria era irreversible.










