Investigación Exclusivo suscriptores Usan fotos de otros inmuebles y buscan que las personas descarguen un supuesto programa para agendar cita, pero en realidad es un 'malware'.Arriendos estafa en Bogotá Foto: EL TIEMPOEDITOR DE DATOS Y ESPECIALES22.07.2026 16:47 Actualizado: 22.07.2026 17:03
Cinco anuncios activos de apartamentos en arriendo en el norte de Bogotá comparten una característica que muy pocos interesados alcanzan a identificar como extraño. Todos abren su conversación en WhatsApp con esta frase: "Gracias por comunicarte con Atalaya Propiedades. En un momento uno de nuestros agentes inmobiliarios te atenderá (sic)". Las publicaciones están en un reconocido portal de venta y arriendo de inmuebles y se ofrecen en Chicó Norte, Molinos Norte, Usaquén y El Nogal, cuatro sectores de estratos 5 y 6 con alta demanda de arriendo. El gancho está en los cánones de arriendo, que van de 2 a 2,52 millones de pesos.Una revisión de este diario de las cinco páginas muestra coincidencias que van más allá de la frase de entrada. Los cinco inmuebles se anuncian con una habitación, un parqueadero, antigüedad de 1 a 8 años y estado usado. En los cinco, el canon incluye la administración.Los avisos de los apartamentosLos primeros entraron al portal el 30 de junio, aunque en mayo también aparecían. Ese día se publicaron dos avisos. Uno ofrece un apartamento de 67 metros cuadrados en Molinos Norte, con una habitación, dos baños, un parqueadero y estrato 6, por 2'200.000 pesos mensuales. Lo firma "Mónica Rosales" y quedó registrado con el código 193934025. El otro corresponde a Chicó Norte, tiene 66 metros cuadrados, la misma configuración de una habitación y dos baños en estrato 6, y pide 2'520.000 pesos. Aparece a nombre de "Sebastián Narváez" bajo el código 193934086.Una semana después, el 7 de julio, se sumó un tercer aviso. Ofrece un apartamento de 44 metros cuadrados en El Nogal, con una habitación, un baño y un parqueadero, en estrato 5, por 2'290.000 pesos. Lo publicó un anunciante identificado como "millan (sic)" y lleva el código 193962898.El 14 de julio entraron los dos últimos, ambos a nombre de "Carlos Medina". El primero, código 193987062, ofrece 58 metros cuadrados en Usaquén por 2'000.000 de pesos, el canon más bajo del grupo. El segundo, código 193987130, vuelve a Chicó Norte con 66 metros cuadrados y 2'520.000 pesos, las mismas cifras del aviso que "Sebastián Narváez" había publicado quince días antes.Cabe anotar que los códigos 193934086 y 193987130 ofrecen un apartamento en Chicó Norte de 66 metros cuadrados por 2'520.000 pesos, es decir, el mismo. Coinciden en barrio, área, número de habitaciones, baños, estrato y precio. Se diferencian en la descripción en el piso reportado, el quinto y el séptimo, y en quien los publica. Sin embargo, las fotos son parecen ser iguales, invertidas en ángulo.Anuncios de apartamentos similares de números que buscan robar datos de usuarios Foto:EL TIEMPOLos números de contacto y el robo de datosUna vez las personas llenan el formulario de interés para el contacto, aparecen los números de contacto en WhatsApp para que las personas escriban. +57 3212896411+57 3222791033 (se repite)+57 3118106782+57 3214321271En todos, aparece la misma imagen y nombre de usuario: "Atalaya Propiedades", nombre que no aparece en los registros de licencias activas del RUES, que agrupa todo lo que está en las cámaras de comercio del país. En otras palabras, se trata de una cuenta fachada.Una vez iniciada la conversación, la trampa es un archivo que se les envía a los usuarios como la "única opción para agendar la visita del inmueble". Y se les pide que lo descarguen en un computador físico.Pero en realidad lo que se instala es un troyano de acceso remoto. La clasificación técnica de este malware es RAT. Una vez dentro del computador, ese tipo de programa le entrega al atacante el control del equipo. Puede ver la pantalla, registrar lo que se escribe en el teclado, abrir archivos, activar la cámara y el micrófono y leer las contraseñas guardadas en el navegador. Un usuario promedio almacena decenas de claves en servidores como Chrome y repite parte de ellas en varios servicios, de modo que una sola lectura puede ser suficiente para abrir el correo, las cuentas bancarias y las redes sociales. Muchas veces incluso piden en la conversación la cédula y los certificados de ingresos para suplantar a las personas.UNIDAD DE DATOS Sigue toda la información de Datos en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







