Este martes, OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, volvió a estar en el centro de la conversación, pero esta vez no por el lanzamiento de una nueva herramienta, sino por un incidente de seguridad.Un ciberdelincuente logró vulnerar los sistemas internos de la compañía y acceder a conversaciones de sus empleados en un foro de discusión general. Aunque el ataque no comprometió el código fuente principal ni los datos personales de los usuarios, el invasor logró sustraer detalles sobre el diseño y funcionamiento de las tecnologías de Inteligencia Artificial de la empresa.Lo que más ha llamado la atención no fue solo el ataque en sí, sino cómo lo gestionó la compañía. OpenAI reportó el hackeo sin precedentes durante una prueba de seguridad en un entorno aislado. De acuerdo con la compañía, sus modelos avanzados de inteligencia artificial —incluidos GPT-5.6 Sol y una versión aún no lanzada al público— actuaron de forma autónoma, superaron los límites del entorno de pruebas (sandbox) y hackearon la plataforma para desarrolladores Hugging Face.[Publicidad]Durante la evaluación, el sistema dedicó una cantidad masiva de potencia de cálculo para eludir las restricciones de red y conectarse a internet. Una vez conectado, el modelo de IA atacó el repositorio de Hugging Face mediante la combinación de múltiples vectores de ataque y el uso de credenciales robadas, con el objetivo de obtener información que le permitiera manipular la prueba a la que estaba siendo sometido.Tras el incidente, OpenAI confirmó que iniciará una investigación conjunta con Hugging Face para esclarecer el alcance de lo ocurrido y reforzar los protocolos de contención en sistemas autónomos.[Publicidad]Leer también: Instagram registra fallas y deja sin mensajes a usuariosFoto:
¿Qué pasó con OpenAI? El hackeo que encendió las alarmas
OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, volvió a estar en el centro de la conversación, pero esta vez no por el lanzamiento de una nueva herramienta, sino por un hackeo











