La directora Momoko Seto (Tokio, 1980) asistió a la proyección de El gran viaje en el Teatro Regional Cervantes y se encontró con una audiencia diversa –jóvenes, personas mayores, niños– y curiosa.“Me recibieron con mucha calidez y hubo un buen intercambio de ideas”, dice la realizadora japonesa a Culto a través de Zoom. Se escucha y ve alegre en medio de una visita a Chile que también contempla exhibiciones en el GAM (22 de julio) y el Centro Arte Alameda (24 de julio), y que se enmarca dentro del debut del filme en cines nacionales, este jueves 23 de julio.Estrenada en el Festival de Cannes 2025 –en la Semana de la Crítica–, la película es un pequeño milagro del cine de animación. Construida con múltiples técnicas, sigue a cuatro semillas de un diente de león que son las únicas supervivientes de una serie de explosiones nucleares que están destruyendo la Tierra. Arrojadas al cosmos, emprenden una aventura para hallar un nuevo hogar donde puedan restablecerse como especie.Filmada en Japón, Islandia y distintas regiones de Francia, la cinta se hizo empleando la macrofotografía, el time-lapse y la animación. Un proceso de investigación científica y visual que la directora también detalló en Valdivia ante los participantes de la última convocatoria de ALGA, la instancia interdisciplinaria enfocada en cineastas chilenos y latinoamericanos.“No es que resultara difícil la técnica –apunta–, sino que mostrar la cara real de la naturaleza. Tenemos que recrear en el estudio las condiciones para el musgo, la abeja, los insectos, y capturar su comportamiento de la manera más hermosa. No puedo crear un Frankenstein de esas plantas o esos insectos (...) Es muy diferente a cuando haces una animación 3D donde puedes controlar todo, pero no lo estás mostrando de un modo real”.El largometraje –cuyo título original es Planètes y en inglés, Dandelion’s odyssey– es fruto de varias inquietudes. Es una respuesta esperanzadora a un presente de la humanidad que le genera preocupación. Es un manifiesto artístico ante un mundo consumido por la tecnología. Y es un llamado a dejar de posar la mirada fuera de la Tierra y empezar a mirar lo que tenemos más cerca.La directora junto a Cristián Jiménez, director artístico de ALGA. Su gestación también está cruzada por su experiencia vital. Nacida y criada en Japón, Seto estudió en Francia y actualmente vive en ese país, pero ha tenido que aprender a lidiar con la sensación de desarraigo.“Creo que también soy como una semilla viajando por diferentes lugares. En Francia tengo a la familia que formé y encontré un lugar para vivir, por lo que estoy enraizada allí, pero eso puede cambiar, por supuesto”, explica.-¿Cuándo decidió que la historia se ambientaría en un tiempo indefinido?Bueno, quería escribir una historia sobre plantas, que tienen una línea temporal muy diferente a la de los humanos, ¿verdad? Quizás a eso se deba esa sensación de que el marco temporal no está muy definido. Pero también me gustaría decir que es un filme muy contemporáneo, en el sentido de que nos enfrentamos a esta crisis de la era ecológica, que todo el mundo, toda la gente de la Tierra sabe que estamos destruyendo nuestro planeta. Nadie lo negaría. Es un hecho (...) Diría que es muy contemporánea en el sentido de que aprovecha esta especie de evolución del pensamiento moderno, que es diferente al de hace dos décadas.-¿Se propuso que la película fuera en contra de la forma de hacer arte centrada en el ser humano?Por supuesto. Por eso no hay ningún ser humano. El simple hecho de borrarlos y no hablar de ello implica una descentralización. Creo que la gente se sorprende al ver este filme y comprobar que podemos experimentar una sensación y una emoción sin un ser humano. Se humaniza un poco a las semillas, pero todavía se trata de las semillas, por lo que resulta sorprendente que todavía podamos experimentar interés y emoción incluso si no estamos hablando de nosotros mismos.-Es probable que la ausencia de humanos sea una de las razones por las que El gran viaje ha sido comparada con Flow, la película lituana que ganó el Oscar. Se podría argumentar que es más fácil empatizar con un gato y otros animales que con cuatro semillas de un diente de león. ¿Está de acuerdo?Claro, es muchísimo más fácil conectar con un gato porque a mucha gente le gustan los gatos, pero creo que mucha gente nunca se pregunta si le gustan o no las semillas. No tienen ojos, como los gatos. Así que sí, podríamos decir que mi reto es menos obvio que en Flow, porque no tengo ingredientes que la gente pueda amar de inmediato. Mi ingrediente son las plantas. Mi ingrediente no es la animación 3D, sino que la filmación real, el comportamiento real de la rana, de los animales, de las polillas, de la mantis. Les ofrezco ver la naturaleza real y no una animación 3D creada por humanos, porque lo que me interesa no somos nosotros, sino que todo lo demás. Por lo tanto, es una estrategia cinematográfica muy diferente.-¿Cuán duro trabajó para convertir a las semillas en personajes que realmente le importaran al espectador?En la escritura del guión, Alain Layrac, un guionista francés, se esmeró en transmitir emoción, en dotar de personalidad real a las cuatro semillas, en caracterizarlas, en que cada una tuviera su nombre, personalidad y emociones diferentes. Creo que en la película se percibe que son diferentes. Y, por supuesto, con mi editor, Michel Klochendler, el montaje se centró en que siempre nos enfocáramos en ellas, en su problema, en su esencia. Y, finalmente, con mi animadora jefe, Guionne Leroy, quien lideró la animación 3D de los personajes, en todo momento quisimos transmitir emoción, sensaciones y algo que les resulte lo más cercano posible con un vocabulario diferente. No es algo humano, porque no tienen brazos ni rostro, pero con este palo y este pelo esponjoso también podemos expresar una emoción y sentirnos cercanos a ellos. Así que trabajamos en ese vocabulario.-El gran viaje luce como una muestra de todos lo que los seres humanos pueden lograr con el arte y con el cine. Pero la IA parece haber llegado para quedarse. ¿Cree que hay algún uso aceptable de la IA en el cine?Personalmente, no usé IA en mi película. Intenté crear algunas imágenes con IA sólo para ver qué pasaba y cómo funcionaba. Tengo la pequeña práctica de eliminar todas esas imágenes generadas (con IA) a mitad del proceso. Creo que es muy complicado controlar realmente lo que uno quiere, porque lleva mucho tiempo crear una imagen y nunca es exactamente lo que uno imagina. Por eso, a veces siento que es más fácil simplemente tomar la cámara y filmar. Pero cada vez más gente prefiere quedarse detrás de su computadora y no quiere moverse y filmar con una cámara real. Siento que la IA es una especie de trampa. Pensamos que es más fácil, pero en realidad no lo es tanto. Y, por supuesto, además de todos esos problemas éticos y ecológicos que todos conocemos –y es algo que hay que tener en cuenta–, no me interesa mucho usarla porque la IA es una recopilación, una suma de todas las imágenes que ya conocemos. Toma todo el conjunto de imágenes que ya se han creado para crear tu imagen. Pero a mí lo que me interesa es crear una imagen nueva; la IA no conoce la imagen porque nunca se ha creado antes. Estoy explorando con mis herramientas, con mi máquina para crear una nueva imagen.-¿Está trabajando en algún proyecto nuevo?Sí, estoy trabajando en un proyecto nuevo con flores. Estoy capturando flores de una forma nunca antes vista. Es algo de lo que no puedo hablarte en este momento porque es un pequeño secreto. Pero, repito, es completamente imposible hacerlo con la IA porque estamos inventando la imagen.
Momoko Seto y la alabada cinta El Gran Viaje: “Nadie podría negar que estamos destruyendo nuestro planeta. Es un hecho” - La Tercera
De visita en Chile para acompañar el estreno de la película, la directora japonesa habla con Culto sobre su elogiada historia sobre cuatro semillas de un diente de león enfrentadas al colapso del mundo. Aborda las comparaciones con Flow (2024), la irrupción de la IA y los pormenores de un nuevo proyecto que continúa la misma senda. “La IA es una recopilación de las imágenes que ya conocemos; a mí lo que me interesa es crear nuevas imágenes”, indica.







