Emanuel Ntaka, ex integrante de la banda Mambrú, dio su opinión sobre ola de críticas que recibe la Argentina tras la final del Mundial 2026 y le contestó a aquellos que aseguran que es “uno de los países más racistas del mundo”.Después de la derrota de la Selección Argentina en un reñido encuentro con los españoles, en redes muchos usuarios comenzaron a apuntar contra el equipo de Lionel Scaloni, a tildar a los jugadores de “violentos” y a hablar de racismo en el país.Varios famosos se sumaron a la polémica y generaron revuelo. Uno de ellos fue el actor Samuel L. Jackson, quien compartió una publicación que decía: “Queridas personas negras, por favor, no alienten ni apoyen a Argentina para ganar la Copa del Mundo. Argentina ha sido históricamente uno de los países más racistas, si no el más racista, del mundo".Ahora, Ntaka, hijo de un sudafricano y de una argentina, compartió en sus redes un video en el que habló sobre racismo y se refirió a aquellos que aseguran que “no hay negros” en el país.“En estos días de mundial escuché a muchas personas que están a miles y miles de kilómetros hablar sobre el racismo en Argentina. Incluso escuché decir que en Argentina no hay personas negras o que desaparecieron”, comenzó diciendo el músico que saltó a la fama en 2001 tras su participación en el reality Popstars (Telefe) en un video que publicó en su cuenta de Instagram.Y agregó: “Y cada vez que escucho eso siento una gran contradicción porque soy afroargentino y existo. Mi familia existe, mi comunidad existe, nuestra historia existe. Y vos sabés que durante mucho tiempo una de las formas que tomó el racismo en nuestro país fue justamente hacernos invisibles. Hacer creer que ya no estábamos”.“Por eso me preocupa que incluso cuando se intenta denunciar ese racismo, se vuelva a repetir esa misma lógica que en Argentina no hay personas negras”, se sinceró el músico.“Obviamente no estoy acá para negar el racismo porque lo conozco en carne propia, lo viví, lo vivo y trabajo sobre él hace años. Estoy acá para recordar algo básico: los afroargentinos y las afroargentinas existimos. Y si realmente queremos combatir el racismo, empecemos por reconocer esa existencia. Porque no queremos que hablen por nosotros. Queremos que nos escuchen. Muchas gracias”, cerró el activista afro.Además, el artista replicó un video que había publicado en 2024 en el que habla sobre “el mito de que ‘no hay personas negras’ en Argentina” y remarcó: “Es una narrativa que invisibiliza las identidades afrodescendientes, limitando así la posibilidad de que el pueblo en su conjunto se sienta orgulloso de su acervo cultural. Reconocer los privilegios raciales en una sociedad racista y capitalista es esencial para adoptar una postura antirracista. Reflexionemos y actuemos: desmantelar el racismo requiere un compromiso constante de todos”.Emanuel Ntaka y el violento episodio que lo marcó de por vidaEn una íntima entrevista con Clarín realizada en 2021, el músico relató un violento episodio que sufrió dos décadas antes.Según su relato, la mañana de un domingo de 2001 fue víctima de la violencia cuando, agotado después de una larga jornada de trabajo como barman en el boliche de salsa Azúcar, por entonces ubicado en la avenida Cabildo, entre Juramento y Echeverría, fue abordado por cinco personas mientras esperaba el colectivo.Luego de salir del recinto bailable, Ntaka caminó cuatro cuadras hasta la avenida Monroe a esperar un colectivo que lo acerque a su casa, en Villa Urquiza. Pero, ya en la parada, se le abalanzó un grupo de individuos identificados como skinhead, al grito de "Negro de mierda, volvete a tu país".Tras el incidente que lo marcó de por vida, Natka terminó con la cara destrozada y debió ser trasladado a un hospital."Ahí me saltó la ficha -reconoció Emanuel-. Tuve una autopercepción. A lo de 'negro de mierda' estaba acostumbrado. Pero el 'volvete a tu país'... Este es mi país, es mi tierra. Al principio estaba re enojado. Pero después empecé a relacionarme con organizaciones de afrodescendientes que se me acercaron por lo que me había sucedido. Ahí comienza mi activismo. Me metí de lleno a estudiar, a buscar información, a no quedarme con lo que me habían contado, a redescubrir la historia que fue negada e invisibilizada en pos de la construcción de una sociedad hegemónicamente blanca y europea".