Lionel Messi posee una de las colecciones de autos más exclusivas del mundo. Ferrari, Maserati, Porsche y otros modelos de altas prestaciones forman parte de un garage valuado en varios millones de dólares. A pesar de esto, rara vez se lo ve utilizando alguno de esos deportivos en sus traslados.Tanto durante su etapa en Barcelona y París como ahora en Miami, las imágenes más frecuentes muestran al capitán argentino llegando a entrenamientos, eventos comerciales o salidas familiares a bordo de SUV y sedanes de lujo.Entre ellos aparecen modelos como el Audi RS Q8, el Cadillac Escalade, el Bentley Bentayga EWB o el Mercedes-Maybach Clase S, entre otros. Estos vehículos priorizan el confort, el espacio y la practicidad sin resignar prestaciones.La elección parece responder a contar con vehículos amplios, con capacidad para toda la familia y una posición de manejo elevada, pero por supuesto combinados con los más altos niveles de confort.El Cadillac Escalade es otro de los vehículos en los que se suele mover la familia Messi, un modelo muy elegido en los Estados UnidosLa elección también guarda relación con una rutina que el propio futbolista contó que procura mantener desde hace años. En distintas entrevistas, explicó que uno de los momentos que más disfruta de su día es llevar a sus hijos al colegio antes de dirigirse al entrenamiento, una actividad para la que un SUV o un sedán resulta mucho más funcional que un modelo de dos plazas o de escasa altura al piso.A ese aspecto práctico se suma otro que ha acompañado al fenómeno argentino desde el comienzo de su carrera, y es el perfil público que construyó fuera de la cancha. Si bien cuenta con una colección de vehículos de altísimo valor, pocas veces hizo de ellos una parte central de su imagen pública. Incluso cuando elige modelos de lujo, suele hacerlo por opciones de líneas más sobrias, que privilegian el confort y la tecnología por sobre un diseño pensado para atraer todas las miradas.La llegada de Messi al entrenamiento del Inter de Miami a bordo de un Audi RS Q8Imagen de TVIncluso, en el pasado se molestó cuando medios internacionales publicaron que había pagado unos €32 millones en una subasta por un histórico Ferrari 335 S Spider Scaglietti de 1957. El propio futbolista lo desmintió en sus redes sociales publicando una fotografía sosteniendo un pequeño auto de juguete del personaje Rayo McQueen y añadiendo el contundente mensaje: “El nuevo auto que dicen que compré”.Además, los superdeportivos están concebidos para ofrecer el máximo rendimiento dinámico. Por eso suelen tener suspensiones mucho más rígidas, neumáticos de perfil bajo y un despeje reducido respecto del suelo, características que mejoran el comportamiento a alta velocidad, pero que también los vuelven menos prácticos para el tránsito urbano.Cruzar un lomo de burro, ingresar a un estacionamiento o atravesar una rampa pronunciada obliga, muchas veces, a realizar maniobras con extrema precaución para evitar que la trompa o los bajos del vehículo toquen el piso.En cambio, un SUV de lujo ofrece una mayor altura libre, mejor visibilidad, más espacio para pasajeros y equipaje y una suspensión preparada para absorber con mayor comodidad las irregularidades del camino.