El momento que el PSOE lleva esperando más de dos meses ha llegado. José Luis Rodríguez Zapatero rompe mañana el silencio que mantiene desde que el 19 de mayo fue imputado por liderar “una estructura organizada y estable orientada al ejercicio ilícito de influencias” cuyo mayor éxito habría sido el rescate de 53 millones de euros de la aerolínea Plus Ultra en la pandemia. Sesenta y cinco días después, el expresidente será entrevistado en RTVE por primera vez desde la apertura de la investigación, por la que sí compareció ante el juez el pasado 17 de junio. Distintos dirigentes socialistas admiten en privado que esperan que aclare también la procedencia de las joyas, tasadas en 1,3 millones, que guardaba en su despacho de la calle Ferraz, situado justo enfrente de la sede del PSOE. El juez José Luis Calama abrió el 12 de junio una pieza separada para investigarle por un delito fiscal y de contrabando que se añadían a los de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.El giro de Julio Martínez en su estrategia de defensa esta semana, tras señalar a Zapatero como la persona que “marcaba los pasos a seguir” en el rescate de de Plus Ultra, ha agitado todavía más la inquietud en un PSOE. Las peticiones públicas al expresidente para que se explicase eran cada vez más numerosas. La vicesecretaria general del PSOE andaluz, María Márquez, ha afirmado este miércoles que estaba “deseando escuchar las explicaciones” de Zapatero. “Nada de lo que se está contando tiene que ver con el presidente que hemos conocido”, ha añadido. La presidenta del partido, Cristina Narbona, ha explicado en su comparecencia en una de las comisiones de investigación del Senado por el caso Leire Díez que no tenía la respuesta sobre el origen de las joyas del expresidente o sus vínculos con Julio Martínez, responsable de Análisis Relevante. La consultora está en el epicentro de la presunta red de influencias: pagó en total 959.798 euros entre 2020 y 2025, repartidos entre las cuentas de Zapatero y la sociedad Whathefav S. L., propiedad de sus hijas. “Las explicaciones las tiene que dar el presidente”, ha zanjado Narbona en la Cámara Alta.Zapatero, el primer presidente imputado en la historia de la democracia española, no se ha dejado ver en los dos últimos meses salvo el 17 de junio, cuando acudió a declarar a la Audiencia Nacional. Ese día, en medio de una gran expectación mediática, negó cualquier intervención o influencia en el rescate público de Plus Ultra, que fue aprobado por el Consejo de Ministros en 2021. Julio Martínez y el presidente de la compañía, Julio Martínez Sola, niegan esa versión y le otorgan un papel protagonista en la operación. Después de declarar durante casi tres horas, el ex líder del PSOE emitió un comunicado en el que reiteró su inocencia: “Se me acusa de muy graves delitos que no he cometido. Siempre me conduje con decencia y con honradez. Y ahora tengo por delante la tarea de demostrarlo”.Los contratos de Whathefav S. L., la empresa de las hijas del expresidente, de más de un millón de euros con Análisis Relevante e Inteligencia Prospectiva, de los hermanos venezolanos Amaro Chacón, son otro de los asuntos que más malestar han generado en las filas socialistas, por más que en público hayan guardado las formas y mantengan el respaldo a Zapatero. “Nos encontramos en una fase inicial de la investigación y corresponde a la Justicia realizar su trabajo con total independencia y con todas las garantías. Seguimos defendiendo el legado, la palabra y, sobre todo, el derecho del presidente Zapatero a la presunción de inocencia”, afirma un peso pesado de la dirección del PSOE.El Gobierno hace equilibrismos para mantener ese apoyo al tiempo que defiende su ejecución del rescate de Plus Ultra. “No existe ninguna duda de que la actuación del Gobierno fue correcta. El expediente fue tramitado y avalado por los servicios técnicos de la SEPI, contó con asesoramiento financiero y jurídico externo, fue revisado por un juzgado de instrucción, analizado por la Comisión Europea, fiscalizado por el Tribunal de Cuentas y respaldado por la Justicia europea”, afirman en el círculo de Sánchez. La portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz, hizo especial énfasis en defender el proceso en la comparecencia posterior al último Consejo de Ministros. En cuanto a Zapatero, insistió en su presunción de inocencia y dejó claro, ante la insistencia de los periodistas, que no iba a comentar ni valorar las distintas declaraciones, versiones o estrategias de defensa que afectan a un caso que ha pasado de conocerse como el caso Plus Ultra al caso Zapatero. Este jueves tendrá la ocasión de responder a todos los interrogantes que tienen en vilo al PSOE.