Miami (EFE).- La NASA avanza en una larga misión para rescatar el telescopio espacial Swift, lanzado hace 22 años para detectar las explosiones más potentes del universo, con el objetivo de evitar su reingreso incontrolado a la Tierra a finales de este año.
Para ello utiliza la nave robótica LINK, diseñada por la empresa estadounidense Katalyst, que se encuentra en camino hacia el telescopio. La NASA aún no ha determinado cuándo se producirá el encuentro, un proceso que podría tomar semanas.
LINK, fue lanzada desde las Islas Marshall, a bordo de un cohete Pegasus XL el pasado 3 de julio. Su tarea es capturar el Swift con sus tres brazos robóticos e iniciar la elevación de su órbita, una maniobra que podría prolongarse durante meses.
«Dado que la órbita del Swift está decayendo con rapidez, estamos en una carrera contra el tiempo, pero al aprovechar tecnologías comerciales que ya están en desarrollo estamos afrontando este desafío», señaló en declaraciones a EFE Shawn Domagal-Goldman, director interino de la División de Astrofísica de la NASA.
«Intentar elevar la órbita resulta más económico que reemplazar las capacidades del Swift con una nueva misión», agregó el directivo.







