La Guardia Civil ha detenido a un monitor de un campamento infantil en Arroyomolinos (Madrid) como presunto autor de un delito de agresión sexual a dos niñas menores de edad que tuvo lugar en el entorno del centro, según ha informado este miércoles la comandancia de la Guardia Civil de Madrid.PublicidadLa detención tuvo lugar la tarde del pasado martes, cuando los agentes arrestaron al hombre tras recibir una denuncia de los padres de dos menores sobre estas agresiones. Los hechos habrían tenido lugar en un campamento de verano organizado por la Mancomunidad del Suroeste de Madrid, en el colegio público Legazpi de Arroyomolinos. Aunque no ha trascendido la edad exacta de las niñas, el campamento está dirigido a menores de entre tres y siete años.Las hechos se produjeron el pasado 9 de julio, según las denuncias presentadas, aunque los padres de las menores no fueron informados hasta el viernes 17 por dos trabajadoras del campamento. Las empleadas, que habrían sorprendido al monitor junto a las dos niñas completamente desnudas en un baño, alertaron de sospechas de que podría haberse producido algún tipo de abuso o agresión sexual.Las trabajadoras comunicaron lo sucedido a la dirección del campamento, que habría tratado de ocultarlo. Los progenitores de las menores presuntamente agredidas fueron quienes denunciaron los hechos ante la Guardia Civil, lo que permitió activar el protocolo previsto para posibles delitos contra la libertad sexual.El equipo de Policía Judicial de Arroyomolinos se ha hecho cargo de la investigación de estos hechos, con apoyo del Equipo Mujer Menor de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la comandancia de la Guardia Civil de Madrid. Fuentes del instituto armado han trasladado que el monitor "en las próximas horas pasará a disposición judicial", si bien la investigación sigue abierta para saber si hubo más víctimas de agresiones.PublicidadDesde el Ayuntamiento de Arroyomolinos han avanzado que están estudiando su personación como acusación popular en caso de que se abra un procedimiento judicial. Sin embargo, ha descargado toda la responsabilidad por la contratación del campamento en la Mancomunidad del Suroeste.Por su parte, desde la Mancomunidad aseguran en otro comunicado que "no existe en la actualidad una situación de riesgo para las personas usuarias, habiéndose adoptado las medidas oportunas desde que se tuvo conocimiento de los hechos presuntamente acontecidos".