El upgrade de Moody’s mejoró la calificación crediticia de la Argentina y dio una señal favorable para los bonos soberanos. Sin embargo, entre los analistas predomina la cautela: la decisión ya era esperada y, por sí sola, no alcanzaría para que el riesgo país quiebre con fuerza el umbral de los 400 puntos básicos. Cabe señalar que este miércoles 22 de julio, el índice está en 410 puntos básicos.
La calificadora elevó la nota de emisor de largo plazo en moneda local y extranjera desde Caa1 hasta B3 y modificó la perspectiva de estable a positiva. La decisión alineó su evaluación con las mejoras que previamente habían aplicado Fitch y S&P Global, que ya ubicaban a la Argentina dentro de una categoría equivalente.
Moody’s elevó la calificación crediticia de CABA a la nota más alta
Desde Max Capital anticiparon una respuesta favorable, aunque menor que en las ocasiones anteriores. “Esperamos un impacto más acotado en el mercado que el observado cuando Fitch y S&P realizaron sus mejoras de calificación”, señalaron. Para la firma, el cambio de Moody’s “probablemente ya estaba descontado”, debido a que las otras dos agencias habían adelantado la revisión de la nota soberana.
Martín Polo, economista jefe de Cohen Aliados Financieros, también destacó que se trata de una noticia positiva, pero advirtió que no sería suficiente para provocar una caída contundente del indicador elaborado por JP Morgan. “Pensar que esto puede hacer que el riesgo país siga perforando nuevos pisos y baje de los 400 nos parece un poco arriesgado”, afirmó.











