0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa Casa Blanca tiene previsto anunciar tan pronto como este miércoles un acuerdo que permitiría a Arabia Saudí enriquecer su propio combustible para reactores civiles sin necesidad de supervisión internacional, según avanzó el periódico The Wall Street Journal y han confirmado múltiples medios estadounidenses. El polémico pacto, que tendría una duración de 30 años, debe ser aprobado antes por el Congreso, un proceso que podría enfrentar obstáculos porque muchos legisladores lo ven con recelo por la posibilidad de que el reino árabe termine construyendo la bomba nuclear en el futuro. Se trata, también, de un revés para Israel, el mayor aliado de EE.UU. en Oriente Medio, que lleva años advirtiendo sobre el riesgo de que Riad enriquezca uranio.Lee tambiénSi finalmente se ratifica el acuerdo, EE.UU. otorgaría a Arabia Saudí acceso a tecnología militar, así como conocimientos especializados, proporcionados por empresas americanas. Antes de que pudiera comenzar el enriquecimiento de uranio, un equipo conjunto de ambos países estudiaría si está justificado y es económicamente viable. La idea es que EE.UU. no transfiera tecnología sensible, aunque sus empresas sí construirian la instalación nuclear en el país del Golfo Pérsico.El acuerdo prohibiría a Riad desarrollar su propia tecnología de enriquecimiento o comprarla a países que no sean EE.UU. durante la primera década de las tres contempladas. A diferencia del acuerdo nuclear con Irán, que permitió pero restringió en el 2015 su enriquecimiento de uranio solo para fines civiles, en este caso no se obligaría a Arabia Saudí a dejar entrar a inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para revisar el programa nuclear.En el 2009, EE.UU. ya firmó un acuerdo parecido con Emiratos Árabes Unidos para cooperar en el desarrollo de energía nuclear. Sin embargo, Dubai sí fue obligado a firmar el llamado Protocolo Adicional del OIEA, que contempla la supervisión del programa. En el caso de Arabia Saudí, se ha resistido a firmar ese protocolo por temor a que los inspectores puedan entrar en la ciudad santa de La Meca o en los palacios reales. De este modo, es únicamente un pacto bilateral, aunque la Junta de Gobernadores del OIEA tendrá que ratificar sus términos.Arabia Saudí no estaría obligado a firmar el Protocolo Adicional de la OIEA para la entrada de inspectores nucleares en el paísEl pacto se produce en medio de una nueva escalada en Oriente Medio, donde EE.UU. e Irán han intercambiado esta noche ataques por onceavo día consecutivo. La justificación de Trump para esta guerra fue que Teherán no puede desarrollar nunca la bomba nuclear, aunque la república islámica ha dicho repetidamente que su programa tan solo persigue fines civiles. Sin embargo, el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, ha dicho en el pasado que buscará la bomba nuclear si Irán llega a producir la suya algún día.Tanto la Administración de Joe Biden como la de Trump llevan años buscando un acuerdo que permita compartir tecnología estadounidense con Arabia Saudí para fortalecer su alianza con el reino y avanzar hacia la normalización de relaciones con Israel. Sin embargo, los ataques de Hamás en Israel, que dieron pie a la represalia de Tel Aviv y su masacre en Gaza, pusieron el freno de mano a las negociaciones. El secretario de Energía, Chris Wright, viajó a Riad el año pasado poco antes de que Trump visitara el país como parte de su primera gira en el extranjero de su mandato. Entonces, el secretario ya anunció avances en el diálogo para expandir la industria nuclear estadounidense. La cercanía de la familia Trump con el reino, con el que ha cerrado numerosos acuerdos inmobiliarios y de criptomonedas en el último año, podría haber ayudado a desatascar las negociaciones.