El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este miércoles con destruir instalaciones en Teherán si Irán dispara contra buques en el estrecho de Ormuz, en medio de la escalada en el conflicto entre ambos países.Publicidad"A partir de ahora, cada vez que la República Islámica de Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz, ya sea con misiles, cohetes, drones o cualquier otro dispositivo o arma, EEUU bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica, incluidas aquellas instalaciones situadas junto a la capital, Teherán, o dentro de ella", escribió en Truth Social.Las fuerzas estadounidenses completaron este martes su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán, en una nueva operación que, según el Comando Central (Centcom), golpeó centros de operaciones militares, instalaciones de drones y aeronaves, capacidades marítimas y logística militar.El Centcom afirmó que el estrecho de Ormuz, la estratégica vía de crudo y mercancías convertido en uno de los focos del conflicto, permanece "abierto" al tránsito de buques comerciales pese a los ataques iraníes contra más de 30 embarcaciones en los últimos tres meses. El mandatario lanzó la advertencia de camino a la base aérea de Dover, en el estado de Delaware, para recibir con honores los restos de los militares estadounidenses muertos tras ataques iraníes en Jordania e Irak, las primeras bajas de Estados Unidos desde que se rompió la tregua hace unas dos semanas.PublicidadIrán va "a pagar con creces" las bajasTrump aseguró que Irán va "a pagar con creces" por la muerte de soldados estadounidenses y dijo que los ciudadanos de su país no están en contra de la guerra sino del efecto que tiene en sus bolsillos con el encarecimiento de los combustibles. "Van a pagar un precio muy alto y están siendo diezmados", afirmó el mandatario antes de abordar el Air Force One de camino a Delaware.El Pentágono confirmó además este martes la muerte de la sargento Angel S. Rampersad, de 28 años, previamente dada como desaparecida en territorio jordano, con lo que ya se elevan a 18 los uniformados estadounidenses fallecidos desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero.