Córdoba tendrá un nuevo jugador en el mercado automotor y, esta vez, la sorpresa no pasa por el modelo de negocio sino por quién está detrás. Toyota confirmó a Grupo LAC como su nuevo concesionario oficial en la ciudad, un movimiento que llega después de un proceso de búsqueda de representante que, según reconstruyó el propio grupo, llevaba más de un lustro en danza y que la pandemia interrumpió justo cuando las tratativas estaban avanzadas.

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LAC es un nombre conocido en el interior del país, pero no precisamente en la venta de vehículos: la empresa cordobesa, con casi 400 camiones propios en su flota y trece estaciones de servicio distribuidas entre Córdoba, La Rioja y Salta, factura buena parte de su negocio distribuyendo combustibles para YPF y prestando servicios logísticos a la industria petrolera, incluido el abastecimiento de pozos en Vaca Muerta. Nunca había vendido un auto 0Km. Esa inexperiencia, lejos de ser un obstáculo, terminó siendo parte de la apuesta: según explicó su titular, Luis Alberto Carrizo, en diálogo con Punto a Punto, la marca japonesa "nos tiene que enseñar a vender autos", pero encontró en el grupo un socio sólido en el terreno donde la mayoría de las automotrices flaquea: la atención al cliente y los servicios de posventa.