NoticiaUna carta encontrada junto a los cuerpos y los resultados de Medicina Legal marcarán el rumbo de la investigación.Benjamín Bautista y su madre Imelda Piloneta fueron encontrados sin vida en una habitación del edificio. Foto: Redes sociales22.07.2026 08:01 Actualizado: 22.07.2026 08:01
Más de 24 horas después de que los cuerpos de una madre y su hijo fueran encontrados sin vida dentro de un apartamento en El Rodadero, en Santa Marta, el caso continúa rodeado de incertidumbre. La Fiscalía descartó que se tratara de una muerte accidental, pero todavía no establece si ambos fueron víctimas de un homicidio o si se trató de un suicidio. LEA TAMBIÉN A ese panorama se suma un hecho que ha llamado la atención de los investigadores: nadie se ha presentado a reclamar los cuerpos de Benjamín Bautista Piloneta, de 22 años, y Sonia Imelda Piloneta Tapias, de 53, quienes permanecen en Medicina Legal mientras avanzan las diligencias judiciales.Las autoridades consideran que el silencio de sus familiares y la escasa información sobre la vida que llevaban en Santa Marta dificultan reconstruir qué ocurrió dentro del apartamento donde fueron hallados sin vida.Una carta cambió el rumbo del casoEl director de la Fiscalía Seccional Magdalena, Manuel Murillo, confirmó a EL TIEMPO que durante la inspección judicial fue encontrada una carta junto a los cuerpos.En este edificio ubicado en El Rodadero fueron hallados los dos cuerpos sin vida. Foto:Redes socialesEse documento llevó a los investigadores a descartar la hipótesis de una muerte accidental. Sin embargo, lejos de resolver el caso, abrió nuevas líneas de investigación."Buscamos determinar si es un documento original o si fue algo creado para algún propósito. Lo cierto es que todo es materia de verificación", dijo Murillo.Los investigadores buscan establecer quién escribió el documento, cuándo fue elaborado y si realmente refleja lo ocurrido antes de la muerte de ambas personas.Homicidio o suicidio: la respuesta sigue en Medicina LegalAunque una de las hipótesis apunta a que madre e hijo habrían ingerido una sustancia tóxica, la Fiscalía insiste en que cualquier conclusión dependerá de los resultados científicos. LEA TAMBIÉN "Las pruebas de Medicina Legal y los estudios forenses deberán determinar las circunstancias y lo que originó el deceso", explicó Murillo.Los exámenes toxicológicos serán determinantes para establecer qué sustancia consumieron, si hubo intervención de terceros y cuál fue la verdadera causa de la muerte.Los computadores y celulares también hablanLa investigación ya se extendió al mundo digital.Los peritos forenses revisan el computador y los teléfonos celulares encontrados en el apartamento para reconstruir las últimas horas de Benjamín y Sonia.Las autoridades esperan encontrar mensajes, búsquedas en internet, llamadas o conversaciones que permitan entender el contexto previo a las muertes."El celular y el computador también son objeto de revisión y nos ayudarán a esclarecer este caso lamentable desde todo punto de vista", señaló Murillo.Vivían en silencio y casi nadie los conocíaLa investigación también permitió aclarar uno de los primeros interrogantes del caso.Aunque ambos eran oriundos de Bogotá, la Fiscalía confirmó que no estaban de vacaciones en Santa Marta.Madre e hijo se habían radicado en la ciudad hace aproximadamente seis meses y alquilaron un apartamento en El Rodadero para vivir allí.El Rodadero es una zona turística de Santa Marta. Foto:Agencia KronosBenjamín trabajaba de forma virtual y era quien sostenía económicamente a su madre.Los vecinos recuerdan que llevaban una vida completamente reservada."Eran personas amables, pero muy poco hablaban. Solo saludaban y no sostenían mucha conversación", relató un residente del edificio.Su discreción fue tal que pocos conocían detalles sobre su historia o sobre las razones que los llevaron a establecerse en Santa Marta.El misterio también rodea a la familiaOtro aspecto que mantiene abiertas las preguntas de la Fiscalía es la ausencia absoluta de familiares.Hasta este miércoles, ninguna persona había acudido a Medicina Legal para reclamar los cuerpos o preguntar por ellos. LEA TAMBIÉN Las autoridades lograron establecer que las víctimas tenían arraigos en Bogotá y Santander, pero las gestiones para ubicar familiares cercanos todavía no arrojan resultados."Pudimos establecer que son personas con arraigos en Santander y Bogotá, pero no ha sido posible contacto con familia. El esposo y padre del joven está fallecido, al igual que los padres de la señora", explicó Manuel Murillo. Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







