Esta semana deben definirse las mesas directivas para senadores y diputados, por lo que se intensificarán las negociaciones entre las bancadas para la conformación de las fórmulas.
Lo que está en juego es el balance de poderes que delimitará el nuevo flujo que tendrá el Parlamento con dos cámaras.
Lo más concreto hasta la fecha es la intención de Fuerza Popular de presidir la Cámara del Senado, teniendo como principal carta a Miguel Torres.
Tener la presidencia del Senado implica tener el control total del Congreso (a partir del segundo año, este rol se intercala con la presidencia de Diputados), y esto busca rescatar la tradición —que se rompió en 2016— de que el oficialismo asuma el control parlamentario, al menos durante el primer tramo del quinquenio legislativo.
Con el Senado casi definido y consensuado, la disputa se centra en la presidencia de diputados, que garantizaría el balance de poderes dentro del propio Parlamento.















