Análisis Exclusivo suscriptores El presidente Gustavo Petro hizo esa afirmación durante su discurso en la instalación del nuevo periodo de sesiones del Congreso, el 20 de julio.Iniciarán los Planes Integrales Municipales y Comunitarios de Sustitución y Desarrollo Alternativo (PISDA), una herramienta para combatir las economías ilegales y los cultivos ilícitos. Foto: @PosconflcitoCOPERIODISTA JUDICIAL22.07.2026 06:04 Actualizado: 22.07.2026 06:04

"Ya tenemos certificadas por las Naciones Unidas 15.000 hectáreas erradicadas, pero son 32.000 (...) Lo logré, simplemente hablando y ganando la confianza campesina en Nariño, Putumayo, Norte de Santander y otros lugares, para que el mismo campesino arrancara la mata de raíz y la sustituyera".Estas fueron las palabras del presidente Gustavo Petro durante su discurso en la instalación del nuevo periodo de sesiones del Congreso, el pasado 20 de julio, cuando hizo un balance de su Gobierno, a menos de un mes de dejar la Casa de Nariño.Y agregó: "Ese reemplazo por economías lícitas es lo que explica por qué no hubo un caos de violencia y por qué la tasa de homicidios sicariales en las zonas de las que hablamos se ha desplomado".EL TIEMPO consultó a la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), que ratificó que, a través del programa de seguimiento a la sustitución de cultivos, sí ha logrado verificar la transición de 15.000 hectáreas sembradas con coca hacia economías lícitas.La entidad cuenta con un mapa con la ubicación exacta de estos predios, pero, por razones de seguridad de los campesinos que se acogieron al programa, esa información no puede ser divulgada. Lo que sí se conoce es que están ubicados principalmente en los departamentos de Putumayo, Nariño, Norte de Santander, Cauca, Chocó, Antioquia y Vichada.Uno de los 99.097 cultivadores vinculados al Pnis recorre una siembra de coca en Caquetá. Foto:Julián Ríos Monroy. EL TIEMPOLa sustitución de cultivos fue la política priorizada del presidente Gustavo Petro en la lucha contra las drogas. Sin embargo, se le cuestiona que haya descuidado la 'mano dura', especialmente por la drástica caída en la erradicación, que, según expertos, habría propiciado que los narcocultivos alcanzaran su punto máximo durante el gobierno Petro. El presidente Petro decidió casi abandonar la estrategia de erradicación manual, que en un solo año, el 2020, logró la destrucción de 130.000 hectáreas. En 2025, según cifras del Ministerio de Defensa, apenas se removieron algo más de 8.000 hectáreas.En 2023, último año del que se tiene registro oficial debido a la ‘guerra fría’ que abrió el Gobierno con el Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos, Colombia llegó a las 253.000 hectáreas de coca. La producción potencial de clorhidrato de cocaína se disparó un 53 por ciento, hasta las 2.664 toneladas. Para 2024, de acuerdo con cifras extraoficiales, ambos indicadores habrían ascendido a 262.000 hectáreas y 3.001 toneladas, respectivamente. Haciendo zoom a la radiografía de la coca entregada por la Unodc, la variación anual muestra que los enclaves cocaleros, donde está sembrada el 47 % de la coca en todo el país, se mantuvieron.“De los 1.122 municipios que tiene Colombia, 180 presentan afectación por coca, y en tan solo 10 se concentra cerca de la mitad de las narcosiembras”, señala Naciones Unidas.En dos de estos territorios, Tumaco y Tibú, los cultivos se expandieron, no obstante ser el foco de las negociaciones de la ‘Paz Total’ entre el Gobierno y los Comandos de Frontera, en el Sur, y las disidencias de ‘Calarcá’, en la zona fronteriza con Venezuela.Tumaco volvió a ocupar el primer lugar, con cerca de 31.300 hectáreas sembradas, unas 8.300 más que en 2023. En Tibú, por su parte, se pasó de 23.000 a cerca de 26.000 hectáreas.Campesinos trabajan en un cultivo de cacao, en Werima (Vichada). Foto:Carlos Ortega/ EFEEn contraste, municipios como Puerto Asís, Valle del Guamuez y Orito, en Putumayo, así como El Charco y Roberto Payán, en Nariño, registraron reducciones en el área sembrada.Aun así, Naciones Unidas habla de un escenario de estabilidad, producto de la “compensación entre el incremento en zonas de frontera en Nariño y Catatumbo y la reducción en Putumayo y el Bajo Cauca. Las áreas más cercanas a las fronteras terrestres siguen siendo las de mayor concentración del cultivo de coca”, señala el informe.Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.