Por Diana ManzoA dos días de recibir los resultados del examen de ingreso a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y ver su prueba cancelada, Abel y Jorge, dos aspirantes a estudiar la carrera de Medicina en Oaxaca, viven en la incertidumbre; por un lado, aseguran que no hicieron trampa y están dispuestos a realizar el examen presencial, si así lo demanda la máxima casa de estudios como requisito para continuar sus estudios de nivel profesional.Ambos están citados el 12 de agosto para escuchar cuáles fueron las causas de su cancelación y defenderse, en dado caso de que las autoridades educativas lo permitan.“Vamos a ir a defendernos, no sabemos de qué se trata, todo ha sido impotencia; estudiamos mucho, lo dimos todo. El sueño era estudiar nuestras carreras de Medicina en esta escuela y hoy parece truncado, aunque también pensamos que pudiera ser un rayo de esperanza”, agregaron.Esta situación les genera incertidumbre, porque no saben si se trata de una esperanza de ingreso o para reafirmarles cara a cara que son tramposos, lo cual niegan categóricamente.Ser foráneo e ingresar a la UNAM es el sueño de infinidad de jóvenes de México. Ambos se esforzaron durante un año, pagaron cursos particulares y estudiaban hasta altas horas de la noche, por lo que no aceptan que el dos por ciento de las pruebas canceladas sea calificado como trampa, cuando se prepararon con antelación.“Nuestro sueño es estudiar en la UNAM”, refieren con tristeza al saber que desconocen qué ocurrió. Jorge explica que el día de su examen había una fiesta en un salón cercano a su casa y las ventanas se movían, mientras que Abel señala que todo fue perfecto.La frustración con la que viven es que, si bien 50 mil estudiantes celebran su ingreso a la Universidad, el dos por ciento, donde están incluidos, está en la incertidumbre, porque para viajar el 12 de agosto tendrán que pagar un pasaje que oscila en 2 mil 500 pesos por viaje redondo, sin contar con hospedaje y alimentación; es decir, unos 5 mil pesos, dinero que no tienen, pero que buscarán con la esperanza de que esta reunión pueda significar su ingreso a la UNAM.Recuerdan que alrededor de las 20:00 horas del viernes 16 de julio, al ingresar sus folios, automáticamente apareció en la pantalla la leyenda de “Cancelado”, sin datos de calificaciones; es decir, la pantalla estaba en blanco y únicamente a Jorge le permitió una cita presencial aclaratoria, pero a Abel se la negó sin saber los motivos.“No sabemos nada, en mi caso tenía la plena convicción de que pasaría el examen; ambos nos preparamos mucho. A la UNAM se le hace fácil decir ‘cancelado’ y nos llama a una entrevista, ¿y eso qué será? Es una esperanza, no sabemos qué pasará”.El que les hubiera aparecido una pantalla blanca con la leyenda de “Cancelado”, sin dar mayores datos de sus resultados, ni puntaje o calificación, lo consideran una injusticia.“Sabemos quiénes somos, nos preparamos y estamos dispuestos a un examen presencial; no se vale pagar por unos cuantos, fueron meses de estudio, de dinero, todo minimizado a que hicimos trampa, lo cual nos negamos a aceptar”, concluyeron.
'No sabemos de qué se trata': aspirantes oaxaqueños cuestionan la cancelación de su examen de ingreso a la UNAM
Los jóvenes fueron citados el 12 de agosto para una reunión con autoridades universitarias, a la que acudirán con la disposición de presentar un examen presencial si ese procedimiento les permite continuar el proceso de admisión.













