Este año, la sequía agrícola ha afectado más de 143 hectáreas de cultivos y, ante la disminución de las lluvias, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) puso en marcha el sistema Keyline como una medida para favorecer la retención de humedad en los suelos.
El sistema forma parte de la intervención Suelos y Aguas para el Futuro, según la ministra María Fernanda Rivera, consiste en una práctica de manejo sostenible para aumentar la disponibilidad hídrica en beneficio de la producción agrícola, mediante un diseño de zanjas que permiten captar el agua de lluvia y favorecer su infiltración en el suelo.
Por el momento, el MAGA capacita a productores y extensionistas para implementar el sistema en los 340 municipios del país. Para esta actividad cuentan con un presupuesto de Q300 millones.
¿Cuál es el impacto del déficit hídrico por la falta de lluvias debido a la canícula prolongada?
Tenemos una combinación de condiciones. Por un lado, hay anomalías climáticas desde mayo, que empezaron con una entrada tardía del invierno y después lluvias irregulares.






