Cada 22 de julio se conmemora el Día Mundial del Cerebro, una fecha impulsada por la Federación Mundial de Neurología (World Federation of Neurology) con el objetivo de sensibilizar a la población sobre la importancia de prevenir las enfermedades neurológicas y promover el cuidado de uno de los órganos más complejos y fascinantes del cuerpo humano.
El cerebro es el centro de control del organismo. Regula funciones vitales como la respiración y los latidos del corazón, coordina los movimientos, procesa la información que llega a través de los sentidos y permite actividades tan complejas como pensar, aprender, recordar, comunicarse y experimentar emociones. Su correcto funcionamiento resulta indispensable para la calidad de vida de las personas.
Un órgano extraordinario
Con un peso aproximado de 1,3 a 1,4 kilogramos en un adulto, el cerebro está formado por alrededor de 86.000 millones de neuronas, células especializadas que se comunican mediante impulsos eléctricos y señales químicas. Esta inmensa red neuronal hace posible que el organismo responda de manera rápida y coordinada a los estímulos del entorno.
Además de las neuronas, el cerebro cuenta con células de sostén llamadas glías, fundamentales para proteger, nutrir y mantener el correcto funcionamiento del sistema nervioso.










