Aunque la ruta nacional 40 sigue siendo de ripio en este tramo norteño -uno de los más escénicos y con paisajes espectaculares-, la oferta de servicios ha crecido notablemente en los últimos años. A continuación, una selección de propiedades con historia que fueron adaptadas para recibir huéspedes, sin perder su esencia original. 1. La PayaCachiLa Paya es una finca familiar que abrió sus puertas en el año 2000.Jade SivoriVirginia y Magdalena Ruiz Moreno reciben en esta finca que es un verdadero tesoro, ideal para hacer un alto durante el recorrido por los Valles Calchaquíes.A 13 km de Cachi, la antigua casona de piedra y adobe (1878) con techos de caña, paja y barro, abrió al turismo hace más de dos décadas.Los siete cuartos están ambientados con calidez y espíritu norteño y los huéspedes pueden almorzar y cenar aquí.Una de las siete habitaciones de La Paya, decoradas en tonos tierraJade SivoriHace poco inauguraron la casa de té con propuesta de almuerzo y merienda, también para no huéspedes. Los platos se elaboran con lo que la estación trae de la huerta propia. La tarde llega con tartas de frutas, scones y variedades de tés.Cuentan con bodega, un proyecto que solo produce 2.000 botellas al año e intenta rescatar la tradición del vino casero salteño: fuerte, intenso, con color y taninos.La Paya. RN 40 Km 4490. T: (0387) 481-5846.2. MiralunaCachiRodeadas del viñedo propio, las casas de la bodega Miraluna son muy cómodas
5 hoteles de campo y estancias con historia para explorar los valles salteños
Fincas rurales, viejas estancias, cabañas y hotelitos con encanto, en su mayoría atendidos por sus dueños, para hacer base entre Cachi y Cafayate







