Este próximo domingo cuando Carlos Beltrán se convierta oficialmente en el sexto puertorriqueño exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, y lleve puesta la gorra de los Mets de Nueva York, entre los presentes estará un allegado que llevará múltiples ‘sombreros’, incluyendo el de amigo, compadre, colega, y fanático del béisbol boricua.Y aunque en diciembre pasado, hace solo siete meses, estuvo cerca de que le tocara asistir a esta misma cita como otro de los homenajeados junto a Beltrán, el extoletero boricua Carlos Delgado no podía perderse la ocasión para vivir el momento de gloria de su otrora compañero de equipo.“Esto es un momento superimportante, obviamente para Carlos y su familia, pero también para todo el pueblo de Puerto Rico. Y como amigo, compañero de equipo y compadre, estoy superhonrado que él me haya invitado. Él seleccionó a un grupo de peloteros, de personas que él quería que estén allí. Y pues nos hicieron el acercamiento a través de los Mets”, contó Delgado a El Nuevo Día, mencionando que otro exmiembro del club neoyorquino que estará junto a Beltrán este fin de semana en Nueva York, será el exintermedista dominicano José Reyes. Delgado y Beltrán coincidieron en los Mets en las temporadas de 2006 a 2009, que marcaron los últimos cuatro años en las Grandes Ligas para el otrora primera base. Beltrán llegó a Nueva York, una temporada antes, en 2005, cuando firmó como agente libre un contrato por siete campañas y $119 millones.“No solo es el momento para Carlos, es un momento para todo Puerto Rico, para todo el béisbol de Puerto Rico. Es la validación de una gran carrera, pero también es el reconocimiento del trabajo duro de una persona que tenía un sueño, y que trabajó, trabajó y trabajó, y lo logró”, dijo el aguadillano.“Se convirtió en una carrera excepcional, pero también en el camino, se convirtió en un líder a seguir y en una persona muy comprometida con el deporte en Puerto Rico y con la juventud”, reconoció Delgado.En diciembre Delgado pasó por la votación del Comité de la Era del Béisbol Contemporáneo y se quedó a solo tres votos de la que hubiera sido una celebración por partida doble con una exaltación junto a Beltrán. Sí resultó escogido en esa misma votación del comité el exjugador de cuadro Jeff Kent, quien formará parte de la Clase 2026 junto a Beltrán y al también exjardinero curazoleño Andruw Jones, los dos que entraron por vía del voto de la Asociación de Escritores de Béisbol de Estados Unidos.“Para mí es un honor poder compartir este momento y sentarme ahí en Cooperstown, y escucharlo hablar, y recibir su placa, porque es una celebración para todo el pueblo”, comentó. “Que él haya pensado en mí y que haya dicho, ‘me gustaría que esta persona esté conmigo’, no deja de hacerme sentir orgulloso y honrado de poder compartir esa amistad y estar allí en esos momentos importantes”, agregó Delgado, recordando que ambos son, aparte de amigos y excompañeros de los Mets, compadres.1 / 8 | En imágenes: así fue la celebración de Carlos Beltrán al conocer que irá a Cooperstown. Festejo en la casa de Beltrán en Dorado al llegar la llamada del Salón de la Fama. (Suministrada /Harrison Haley) - Harrison HaleyLa combinación de Delgado y Beltrán como jugadores ha sido de las más explosivas que hayan tenido los Mets en la historia de su franquicia. Al menos en las tres temporadas que Delgado estuvo saludable entre 2006 y 2008, entre él y Beltrán totalizaron 201 cuadrangulares y 656 carreras empujadas, para promedio de 67 jonrones y 217 impulsadas por año en ese periodo.También sumaron 905 hits, con 416 extrabases, y la friolera de 454 bases por bolas, con 592 carreras anotadas.Ya en su último año, las lesiones sacaron de paso a Delgado y solo apareció en 26 juegos.Ese mismo binomio casi mete a los Mets en la Serie Mundial de 2006 pero se quedaron cortos. Nueva York se quedó a una sola victoria de pasar al Clásico de Otoño al perder en siete juegos la Serie de Campeonato de la Liga Nacional ante Yadier Molina y los Cardinals de San Luis.En esa serie, Beltrán bateó .296 con tres cuadrangulares y cuatro empujadas, y Delgado .304 con tres vuelacercas y nueve remolcadas.