A simple vista, podría parecer una contradicción.

¿Cómo puede Guatemala ser novena en una clasificación y aparecer en el puesto 97 en otra?

La respuesta es que ambos ranquines evalúan el rendimiento de las selecciones nacionales, pero persiguen objetivos distintos. Mientras la FIFA ordena a los equipos de todo el mundo para establecer una referencia internacional, la Concacaf utiliza su propio escalafón para organizar sus competiciones regionales.

Por eso una misma selección puede ocupar posiciones diferentes sin que exista un error.

El ranquin de Concacaf marca el presente de Guatemala