La emergencia aún está lejos de terminar. Mientras los equipos de rescate continúan intentando recuperar la conectividad en decenas de localidades aisladas y el gobierno despliega ayuda en las regiones más golpeadas por el temporal, los pronósticos meteorológicos anticipan que un nuevo sistema frontal llegará este jueves a la zona central del país, prolongando una semana marcada por lluvias persistentes y una inédita sucesión de perturbaciones atmosféricas.El escenario preocupa porque encuentra a gran parte del territorio con suelos saturados, ríos elevados y miles de viviendas dañadas tras el sistema frontal que ha afectado al país desde la semana pasada y que deja, hasta el cierre de esta nota, un balance oficial de 10 personas fallecidas, cuatro desaparecidas, 17 lesionadas y más de 2.400 damnificados.Una imagen tomada desde el satélite GOES-19 y compartida por la Dirección Meteorológica de Chile anticipa que las lluvias están lejos de terminar. Según explica la investigadora del Centro Agrimed de la Universidad de Chile, Paula Santibáñez, existe la presencia una extensa zona de inestabilidad sobre el océano Pacífico, con varios centros de baja presión frente a las costas chilenas.“La configuración corresponde a un tren de sistemas frontales”, señala. Es decir, una sucesión de perturbaciones que siguen trayectorias similares, aunque advierte que ello no implica que todos ingresen al país con la misma intensidad.Según la especialista, la posición de un sistema de alta presión en el extremo sur del continente está actuando como un bloqueo relativo que, junto con la corriente en chorro, favorece que varios frentes avancen más al norte de lo habitual y alcancen la zona central.Imagen satelital del GOES-19 que muestra el avance de nuevos frentes hacia el país. Durante este martes continuaron las precipitaciones intermitentes entre Coquimbo y el Maule, acompañadas de viento de hasta 50 kilómetros por hora en sectores de la Región Metropolitana. Para el miércoles se espera una disminución transitoria de las lluvias, pero será apenas una ventana antes del siguiente episodio.Así lo confirma el doctor en ciencias atmosféricas y académico de la U. de Magallanes, Jorge Carrasco, quien detalla que desde el oeste se acercan dos sistemas que afectarán desde este miércoles a las regiones del sur. “Y luego alcanzará la zona central el jueves en la tarde noche”. De acuerdo con los modelos meteorológicos, el nuevo pulso frontal ingresará durante el jueves con precipitaciones desde Valparaíso hacia el sur. Los mayores efectos se concentrarían en las regiones de O’Higgins, el Maule, Ñuble y el Biobío, mientras que en Santiago se proyectan lluvias débiles e intermitentes entre la tarde del jueves y la madrugada del viernes. Carrasco no descarta que el nuevo frente de lluvias pueda venir acompañado por tormentas eléctricas.Las proyecciones también anticipan un temporal más intenso en el centro-sur, con rachas de viento que podrían alcanzar entre 80 y 100 kilómetros por hora en sectores de La Araucanía, Los Ríos, la provincia de Arauco y la cordillera de Ñuble. En algunas zonas cordilleranas incluso podría acumularse cerca de un metro de nieve.La emergencia continúaEl anuncio del nuevo frente ocurre mientras las autoridades siguen concentradas en responder a una de las mayores emergencias meteorológicas de los últimos años. El gobierno mantiene vigente el Estado de Excepción Constitucional por Catástrofe en toda la Región de Coquimbo y en la provincia del Huasco, en Atacama, las zonas que concentran los daños más severos.Según el último balance de Senapred, se contabilizan 2.422 personas damnificadas, 1.168 albergadas y más de 104 mil aisladas, principalmente en Atacama y Coquimbo. En materia habitacional, el catastro preliminar registra 76 viviendas destruidas, 2.121 con daño mayor, casi 17 mil con daños menores y otras 888 aún en evaluación.Anuncian cuatro nuevos sistemas frontales para esta semana: por dónde dejarán lluvia, según el tiempo. Foto: ATON. A ello se suman problemas críticos en los servicios básicos. Permanecen cerca de 138 mil clientes sin suministro eléctrico entre Atacama y La Araucanía, mientras que alrededor de 120 mil clientes siguen sin agua potable en La Serena y Coquimbo debido a la turbiedad de las fuentes de captación y daños en la infraestructura sanitaria. Además, casi 100 mil clientes seguían sin luz hasta las 19 horas de este martes: 38 mil en Coquimbo, 32 mil en Valparaíso y 10 mil en la RM sumaban a la mayoría de ellos. Para enfrentar la emergencia se han enviado 68 toneladas de ayuda humanitaria por vía aérea y terrestre, con capacidad para movilizar otras 200 toneladas adicionales si las condiciones lo requieren. Paralelamente, cerca de 1.100 funcionarios del Ministerio de Desarrollo Social trabajan en terreno levantando las Fichas Básicas de Emergencia (FIBE), requisito para canalizar las ayudas estatales.También continúa el despliegue de maquinaria pesada para despejar rutas y recuperar la conectividad, especialmente en sectores donde persisten activaciones de quebradas y socavones que mantienen interrumpida la Ruta 5 Norte.Durante toda la jornada del martes continuaron las evacuaciones preventivas por desbordes de ríos y activación de quebradas en comunas como La Serena, Freirina, Huasco, Salamanca y Ovalle, además de nuevas alertas por tormentas eléctricas en la provincia del Huasco. El deterioro de la conectividad obligó incluso a suspender parte de la agenda del Presidente José Antonio Kast en Atacama, quien no pudo continuar por tierra hasta Vallenar debido al mal estado de la Ruta 5. Desde la zona afectada, el Mandatario aseguró que la prioridad sigue siendo recuperar la conectividad para llegar con alimentos, agua potable y ayuda a las localidades aisladas.“No vamos a dejar a nadie a la deriva”, afirmó, señalando que el puente aéreo será reforzado apenas mejoren las condiciones meteorológicas. Sin embargo, la gestión de la emergencia también ha recibido cuestionamientos desde las autoridades locales.El alcalde de Alto del Carmen, Cristian Olivares, sostuvo que su comuna se sintió “bastante sola” frente a una emergencia que calificó como la más grave que ha vivido el territorio. Según relató, varias localidades continúan incomunicadas producto de la nieve, las crecidas y la caída de las redes de telecomunicaciones.Presidente Kast y delegada regional de Atacama, Sofía Cid, no pudieron llegar hasta Vallenar por los cortes de ruta. Pese a ello, otras autoridades valoraron el cambio que implicó el estado de catástrofe. La alcaldesa de La Serena, Daniela Norambuena (RN), y quien había empujado por la medida, destacó que desde que se decretó, permitió desplegar apoyo de las Fuerzas Armadas y realizar sobrevuelos hacia sectores rurales aislados para comenzar la entrega de alimentos y asistencia.El gobernador de Atacama, Miguel Vargas (PS), mencionó durante la tarde del martes que “el cambio climático llegó para quedarse. Atacama en un año normal no recibe más de 20 milímetros de agua. Y hasta anoche teníamos más de 200 milímetros en la comuna de Alto del Carmen, y eso da cuenta de una realidad que cambia”.Mientras tanto, los meteorólogos llaman a no interpretar la pausa prevista para el miércoles como el fin del episodio. La sucesión de sistemas frontales seguirá marcando la segunda mitad de la semana y mantiene elevada la incertidumbre sobre la evolución de una emergencia que aún está lejos de concluir.
Nuevo frente de lluvias llegará al país este jueves y continúa desafiando la gestión de una emergencia prolongada - La Tercera
La pausa del tren de sistemas frontales de este miércoles será breve. Meteorólogos advierten que un nuevo pulso alcanzará la zona central durante el jueves, con mayor intensidad entre O’Higgins y el Biobío, mientras Atacama y Coquimbo continúan enfrentando los efectos del evento meteorológico más destructivo del invierno.







