Un asistente recorre la feria comercial del XXV Festival del Habano en el Palacio de Convenciones de La Habana, Cuba (EFE/ Ernesto Mastrascusa/Archivo)
El tradicional Festival del Habano no se celebrará este año en Cuba debido a la grave crisis energética que afecta a la isla. El Comité Organizador confirmó la suspensión definitiva de la XXVI edición del encuentro, una de las principales vitrinas internacionales de los puros premium, al señalar que las condiciones actuales impiden garantizar el nivel de calidad que caracteriza a la cita.La decisión fue comunicada mediante un anuncio de Habanos S.A., empresa encargada de la comercialización internacional de 27 marcas de puros premium. En el texto, la compañía explicó que la medida fue adoptada luego de analizar la situación que atraviesa la isla y afirmó que el objetivo es preservar los estándares que han convertido al festival en una referencia dentro de la industria.PUBLICIDAD“Tras evaluar el contexto actual y con el propósito de preservar los estándares de excelencia”, el Comité Organizador decidió que el evento “no tendrá lugar este año en Cuba”, indicó la empresa.Cigarros de la marca Trinidad son exhibidos durante la inauguración del XXIII Festival del Habano en La Habana, Cuba (REUTERS/Yander Zamora/Archivo)El festival estaba previsto originalmente para celebrarse entre el 24 y el 27 de febrero en La Habana. Sin embargo, pocos días antes de su inicio fue aplazado sin que entonces se anunciara una nueva fecha. Con el comunicado difundido este martes, la organización confirmó que la edición de 2026 queda cancelada.Habanos S.A. aseguró que seguirá evaluando la evolución de la situación en el país para retomar el encuentro cuando sea posible. “Continuaremos atentos a la evolución del contexto con el objetivo de celebrar una próxima edición cuando existan las condiciones que permitan ofrecer el Festival con la excelencia, el alcance y la calidad que lo han convertido en una referencia internacional”, señaló.PUBLICIDADDesde su creación, el Festival del Habano reúne cada año a distribuidores, coleccionistas, empresarios y aficionados provenientes de decenas de países. Además de las presentaciones de nuevos productos, incluye visitas a plantaciones y fábricas de tabaco, seminarios especializados y una subasta benéfica de humidores exclusivos que suele recaudar millones de dólares destinados, según el régimen cubano, al sistema nacional de salud.Un grupo de visitantes participa en el XXIV Festival del Habano en La Habana, Cuba (EFE/Ernesto Mastrascusa/Archivo)







