NoticiaEL TIEMPO tuvo acceso a la denuncia presentada por la abuela de la menor y propietaria de la panadería donde se registró el atentado del 19 de julio.El asesinato de la menor ha provocado una ola de rechazo entre habitantes, líderes y sectores políticos del Atlántico, que han reclamado acciones contundentes para hacer justicia por lo ocurrido. Foto: Redes sociales21.07.2026 18:30 Actualizado: 21.07.2026 18:30

Tres días antes de que un ataque a bala dentro de una panadería de Polonuevo acabara con la vida de la pequeña Celeste Valentina Osorio Duque, de 3 años, su familia había acudido ante las autoridades para denunciar una serie de amenazas, mensajes intimidatorios y exigencias económicas que, según su relato, venían recibiendo a través de WhatsApp. LEA TAMBIÉN EL TIEMPO tuvo acceso a la denuncia presentada por Mariluz Arguello Gómez, abuela de la menor y propietaria de la Panadería Santander, establecimiento donde se registró el atentado ocurrido la noche del pasado 19 de julio.En el documento, la mujer relata que el 16 de julio, cuando se encontraba atendiendo el negocio, recibió un mensaje desde un número desconocido. Según quedó consignado en la denuncia realizada un día después, los remitentes aseguraban pertenecer a una organización y le exigían comunicarse con ellos de manera inmediata.Las advertencias fueron más allá y, de acuerdo con el testimonio entregado ante la Policía Judicial, los desconocidos afirmaron conocer dónde residía la familia, los horarios de funcionamiento de la panadería y los movimientos del negocio. Poco después, la situación adquirió otro nivel de intimidación.La denunciante aseguró que recibió un video en el que aparecía grabada la fachada de la panadería, acompañado de mensajes en los que la llamaban por su nombre y le advertían que una próxima visita no sería de la misma manera.Celeste Osorio Duque, QEPD. Foto:Redes socialesEl expediente conocido por esta casa periodística señala que posteriormente comenzaron a llegar nuevas comunicaciones, incluyendo imágenes de armas y una granada, además de llamadas provenientes de distintos números telefónicos.Después apareció una exigencia concreta y, según la declaración rendida por Arguello Gómez, los interlocutores le manifestaron que podía solucionar la situación entregando una pistola o seis millones de pesos.“Que le entregue una pistola o 6 millones de pesos”, quedó consignado en el relato aportado por la mujer ante las autoridades. La comerciante aseguró que respondió que no tenía dinero y decidió bloquear los contactos. Sin embargo, las comunicaciones continuaron desde otros números.En la denuncia también quedó registrado que la propietaria del establecimiento manifestó sentir temor por las amenazas dirigidas contra ella y su núcleo familiar.El hombre que apareció en las cámarasUno de los elementos que ahora cobra especial relevancia dentro de la investigación tiene relación con las grabaciones de seguridad del negocio.La Panadería Santander, en el municipio de Polonuevo, fue el escenario del ataque sicarial. Foto:Redes socialesLa mujer relató a los investigadores que, tras recibir el video de la panadería utilizado para intimidarla, revisó las cámaras del establecimiento e identificó a un sujeto que días antes había estado merodeando por el lugar.Según declaró, observó a un joven con gorra negra, buzo rojo, jean y chanclas, hablando por teléfono mientras pasaba frente al negocio.También aseguró que lo había visto previamente en varias oportunidades observando hacia el interior de la panadería, comportamiento que en ese momento no le generó mayores sospechas debido al alto flujo de personas que había en el sector por las celebraciones de la Virgen del Carmen.Sin embargo, después de recibir las amenazas, llegó a una conclusión que dejó consignada ante la Policía Judicial. “Estoy segura que fue esa persona que grabó el video que luego me enviaron para extorsionarme”, manifestó. La mujer añadió que creía reconocerlo como una persona del municipio, aunque no recordaba su nombre.Tres días después ocurrió la tragediaLos hechos del 16 de julio encendieron las alarmas. La denuncia quedó radicada el 17 de julio. Dos días más tarde, en la noche del 19 de julio, un hombre armado llegó hasta la Panadería Santander y disparó hacia el interior del establecimiento.Celeste Osorio Duque, QEPD. Foto:Redes socialesUno de los proyectiles impactó a Celeste Valentina Osorio Duque, una pequeña de 3 años quien se encontraba dentro del negocio junto a familiares. La niña fue trasladada inicialmente a un centro asistencial de Polonuevo y posteriormente remitida a una clínica, donde falleció debido a la gravedad de la herida.Por ahora, corresponde a la Fiscalía establecer si existe una relación directa entre las amenazas denunciadas previamente por la familia y el ataque armado que terminó con la muerte de la menor. LEA TAMBIÉN Lo que sí queda documentado en el expediente conocido por EL TIEMPO es que la familia había alertado a las autoridades sobre presuntas exigencias extorsivas, seguimientos al negocio y amenazas contra sus integrantes apenas tres días antes de la tragedia que hoy conmociona al Atlántico.También te podría interesar:Comienza una nueva era en el Capitolio Nacional. Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.