Las vacaciones de invierno representan una de las temporadas de mayor movimiento turístico del año, pero también un período en el que aumentan las estafas vinculadas a alquileres temporarios. Ante este escenario, organismos públicos, secretarías de Turismo y entidades financieras difundieron una serie de recomendaciones para ayudar a los viajeros a evitar fraudes y proteger tanto su dinero como sus datos personales.
Uno de los mecanismos más frecuentes comienza con publicaciones en redes sociales como Facebook e Instagram, donde los delincuentes ofrecen cabañas, departamentos o complejos turísticos a precios muy por debajo del valor de mercado. El objetivo es captar rápidamente la atención de quienes buscan ofertas de último momento.
Cómo detectar una estafa al alquilar un alojamiento
Luego del primer contacto, los estafadores suelen trasladar la conversación a WhatsApp y presionan a los interesados para concretar una transferencia bancaria inmediata, bajo el argumento de que existen otros potenciales compradores o que la disponibilidad es limitada. Otra modalidad consiste en solicitar que el usuario cancele una reserva iniciada en plataformas seguras, como Booking o Airbnb, a cambio de un supuesto descuento por fuera del sistema, una práctica que elimina cualquier posibilidad de reclamo formal.







