A la hora de reformar un baño, la estética suele ocupar un lugar importante, pero los especialistas recuerdan que la funcionalidad es igual de decisiva. Uno de los problemas más habituales aparece después de ducharse, el agua termina fuera de la mampara y el suelo queda completamente mojado.Para evitarlo, el especialista en reformas Félix García, uno de los responsables de Los Hermanos García Reform, compartió una serie de recomendaciones centradas en las dimensiones de la mampara y en la correcta ubicación del rociador de la ducha.La medida mínima que recomiendan los expertosSegún explica García, el ancho del cristal fijo es uno de los aspectos más importantes para evitar que el agua salga de la ducha."Para que el agua no se salga de la ducha tiene que medir su mampara, mínimo, un metro de ancho", señala el especialista. Además, añade que, si el espacio del baño lo permite, es recomendable instalar una mampara todavía más amplia para mejorar su eficacia.En cuanto a la altura, la recomendación también es clara. "La medida más habitual es la de 195 centímetros de alto", explica, siempre teniendo en cuenta las dimensiones del techo y las características de cada baño.El experto recuerda que el problema no depende únicamente del tamaño del cristal. También es fundamental estudiar cómo está instalada la grifería y, especialmente, el rociador.Según indica, conviene analizar dónde cae el agua y orientar siempre el chorro hacia el interior de la ducha. Si apunta hacia la salida, aumentan considerablemente las posibilidades de que las salpicaduras terminen fuera de la mampara.Además, recomienda prestar atención tanto a la altura como al ángulo del rociador, buscando una ligera inclinación hacia el interior para que el agua se dirija directamente al desagüe.El tipo de rociador también influyeOtro aspecto que suele pasarse por alto es el modelo elegido. García advierte que no todos los rociadores ofrecen el mismo comportamiento.Los modelos de mayor diámetro o aquellos que trabajan con una presión elevada generan salpicaduras más amplias, por lo que, en esos casos, incluso puede resultar conveniente optar por una mampara completamente cerrada para evitar que el agua termine mojando el resto del baño.Para los especialistas en reformas, combinar unas dimensiones adecuadas de la mampara con una correcta instalación del sistema de ducha es la mejor forma de evitar uno de los inconvenientes más frecuentes en cualquier cuarto de baño.