La emboscada en la que murieron dos presuntos integrantes del Barrio 18 el pasado 18 de julio en San Miguel Dueñas, Sacatepéquez, es, para las autoridades, el episodio más reciente de una disputa criminal que se desarrolla por el control del narcomenudeo y las extorsiones en el corredor que une Sacatepéquez con Chimaltenango.Las investigaciones de la Policía Nacional Civil (PNC) sostienen que detrás del ataque existe una pugna entre la Mara Salvatrucha (MS) y una alianza integrada por el Barrio 18 y Los Caradura, grupo criminal que, según las pesquisas, rompió en el 2024 su relación con la MS y pasó a operar junto con integrantes de la pandilla rival para mantener el control de distintos territorios. De acuerdo con documentos de inteligencia de la División Nacional Contra el Desarrollo Criminal (Dipanda) de la PNC, a los que tuvo acceso Prensa Libre, ambas organizaciones mantienen estructuras definidas, con presencia en municipios estratégicos de Sacatepéquez y Chimaltenango, y sus principales cabecillas continúan ejerciendo influencia desde prisión.
Una alianza que cambió el mapa criminal
De acuerdo con las investigaciones de la PNC, el conflicto no comenzó en Sacatepéquez.
Las pesquisas señalan que Los Caradura y la MS mantuvieron durante varios años una alianza para controlar el narcomenudeo, las extorsiones y el lavado de dinero mediante centros nocturnos en las zonas 9, 10 y 14 de la capital y municipios cercanos.










