El presidente de la CEOE-Cepyme de Cantabria, la organización patronal autonómica, Enrique Conde, ha relacionado la "mentalidad latina" con las dificultades que, a su juicio, están teniendo los empresarios cántabros para abrir el debate sobre el absentismo laboral y el presunto fraude en las bajas médicas de los trabajadores. Publicidad"Absolutamente todo el mundo" sabe que existe, ha dicho en una entrevista a EFE en la que ha justificado la campaña publicitaria contra las bajas fraudulentas iniciada por su asociación, en la que se insinúa, por ejemplo, que hay trabajadores que no acuden a su puesto para esperar el reparto de paquetería. "Cuesta hablar de estas cosas, por eso hemos tenido que sacar esta campaña. Tal vez por la mentalidad latina que tenemos", cuesta afrontar esta cuestión, ha añadido.Conde ha explicado que las organizaciones patronales no están para generar controversias en el debate ideológico y ha criticado a quienes les han querido "tachar de políticos". "Lo que queremos hacer es que la sociedad vea el problema del absentismo fraudulento y sea atrevida, diga lo que está pasando y denuncie al compañero que tiene al lado, que está siendo una persona que está aprovechando el servicio público que pagamos todos con nuestros impuestos", ha señalado.Absentismo fraudulentoConde ha lamentado que haya "quien no ha querido entender" la campaña y ha explicado que está dirigida a denunciar el absentismo que es "fraudulento", no todo el absentismo, y que busca provocar reflexión. "Hay un núcleo importante dentro del absentismo, el que hemos llamado injustificado en la campaña, que es fraudulento, de aquellas personas que usan los servicios públicos de una manera totalmente irresponsable", subraya.Conde insiste en que el "fraude" por parte de personas que no acuden al trabajo por causas justificadas es una "lacra" que está detrás de la baja productividad, provoca cierre de empresas y pérdida de recursos públicos. Se "lleva por delante" la confianza y la paciencia "de muchos trabajadores que tienen el problema al lado y saben que un compañero está con una baja fraudulenta".PublicidadA su juicio, provoca, además, que la carga de trabajo sea muchísimo mayor, y que muchas empresas, sobre todo pymes, "hayan tenido que cerrar".A todo se suma el ciudadano que no recibe el servicio que ha contratado y que está esperando. A todo se suma el ciudadano que no recibe el servicio que ha contratado y que está esperando. "Todos los ejemplos de la campaña son reales", aduce Conde, que cree que "lo que no puede pasar es que alguien esté cometiendo un fraude, todos sepan que está sucediendo y no se intente poner solución".DescoordinaciónPara Conde, gran parte de la responsabilidad reside en el Instituto Nacional de la Seguridad Social y la "separación" y "descoordinación" entre los médicos que dan bajas y el sistema administrativo. Además, las patronales "tampoco han atacado este problema como había que atacarlo", ha afirmado. "Es un problema muy complejo donde hay que sentarse y mirar bien cómo se hacen las cosas", ha advertidoPublicidadPara el líder de CEOE-Cepyme de Cantabria, las críticas a la campaña han sido "sesgadas". En el caso de los sindicatos, lamenta que hayan tratado de "banalizar" el mensaje. "Nos han querido tachar de políticos, nosotros no somos políticos", manifiesta, antes de criticar al secretario del PSOE de Cantabria y delegado del Gobierno en la región, Pedro Casares, porque "se le ha ocurrido mezclar" a la patronal con la política.Enrique Conde: "No puede pasar que alguien esté cometiendo un fraude, todos sepan que está sucediendo y no se intente poner solución"La intención de la patronal al lanzar el mensaje ha sido "mirar para que el futuro de Cantabria sea el mejor posible" e implicarse frente a lo que "merma el futuro de las empresas y la paciencia de los trabajadores". "¿A quién se le ocurre que CEOE-Cepyme vaya a hablar el absentismo de manera genérica y culpabilizar al trabajador de la falta de servicio? Para nada, lo que hay que atacar es el absentismo fraudulento", remarca.Conde se queja de que las administraciones y los políticos "no están tomando partido en esto", aunque ahora "se empieza a hablar un poco a nivel nacional porque ha afectado al bolsillo del Estado, que se está gastando 17.000 millones de euros".